En un encuentro que dejó claro que las leyes no pueden redactarse a espaldas del campo, el sector ganadero de Aguascalientes logró poner un alto a una controvertida iniciativa de Ley Ganadera que amenazaba con asfixiar económicamente a los productores locales.
Durante una concurrida «mesa de escucha» celebrada en el Congreso del Estado, legisladores locales, diputados federales, autoridades estatales y representantes del gremio pecuario se vieron las caras para debatir la propuesta presentada el pasado 19 de septiembre. El veredicto del sector fue unánime y contundente: rechazo total.
«Una ley hecha desde el escritorio»
Los productores no escatimaron en críticas. El principal reclamo fue que la iniciativa demuestra una grave desconexión con la realidad operativa del campo. Según los ganaderos, la nueva ley complicaría labores tan cotidianas y sencillas como mover animales de un potrero a otro, al exigir trámites digitales en plataformas propensas a fallar, lo que paralizaría la movilización y encarecería los costos.
Además de la burocracia, el gremio alertó sobre tres grandes focos rojos:
- Golpe a la autonomía: La propuesta pretende arrebatarle a las asociaciones ganaderas la expedición de guías de tránsito para centralizarla en el gobierno, quitándoles así su principal fuente de ingresos y poniendo en riesgo su supervivencia.
- Duplicidad absurda: La creación de un «Registro Estatal Pecuario Digital» obligaría a los productores a hacer doble trabajo, empalmándose con sistemas federales que ya operan y con los que ya cumplen, como las guías REMO y el sistema de aretes SINIGA.
- Riesgo comercial: Siendo Aguascalientes un estado con una vocación histórica en la comercialización e introducción de ganado, los productores advirtieron que estos nuevos «cuellos de botella» burocráticos podrían destruir el comercio local y quebrar a las pequeñas unidades de producción.
Diputados dan marcha atrás
Ante la lluvia de argumentos técnicos y operativos, el bloque legislativo tuvo que deslindarse. Diputados locales como Adán Valdivia, Max Ramírez y Alma Hilda Medina tomaron el micrófono para aclarar que la polémica iniciativa fue presentada a título personal por el legislador Heriberto Gallegos. En un acto de conciliación, se comprometieron públicamente a no votar a favor del documento en su forma actual.
El debate también escaló a nivel federal. Diputados de la Cámara de San Lázaro presentes en el foro advirtieron que la sanidad animal y la trazabilidad son áreas de competencia nacional, por lo que las medidas de esta iniciativa estatal podrían invadir jurisdicciones y entorpecer los acuerdos vigentes en todo el país.
De la protesta a la propuesta
Con los ánimos más calmados, el Secretario General de Gobierno, José Antonio Arámbula López, intervino para recordar que la iniciativa apenas se encuentra en su fase inicial de análisis. El funcionario lanzó un reto constructivo al gremio: pidió a las asociaciones y a sus expertos jurídicos arrastrar el lápiz y presentar sus propias modificaciones por escrito para crear una ley consensuada, realista y simplificada.
El foro concluyó con un respiro de alivio para el campo hidrocálido: el Congreso garantizó que no habrá imposiciones arbitrarias y que las inquietudes del sector serán escuchadas para proteger la economía rural.
Finalmente, la agenda del campo continuará activa, pues se extendió una invitación a todos los asistentes para volver a reunirse el próximo 15 de octubre, esta vez para abordar otra amenaza latente: la crisis y los retos del agua en la región.
Síguenos en nuestras redes sociales.
