El futuro del agua en Aguascalientes pende de un hilo, y las soluciones requieren acciones inmediatas y basadas en la ciencia. Así lo advirtió el reconocido experto en hidrogeología, Manuel Ortiz Pérez, durante su reciente participación en el episodio 4 del podcast, donde analizó a profundidad la severa crisis hídrica de la región y propuso una hoja de ruta para garantizar la viabilidad del recurso.
Agua fósil y metales pesados en la red
Uno de los datos más alarmantes revelados por Ortiz Pérez es el grave déficit hídrico: Aguascalientes extrae el doble de agua de la que los acuíferos logran recargar. Esta sobreexplotación desmedida ha obligado a perforar a grandes profundidades, llegando a extraer agua de origen marino con una antigüedad de hasta 25,000 años. El experto advirtió que este líquido fósil contiene metales pesados, una condición que compromete seriamente su potabilidad real y representa un reto para la salud pública.
El gran consumidor: la agroindustria
Mientras la atención suele centrarse en el consumo doméstico, el hidrogeólogo señaló que aproximadamente el 70% del agua subterránea extraída en la entidad se destina a la agroindustria. Este sector opera actualmente con escasa medición y regulación. Ante este panorama, Ortiz Pérez enfatizó que el Estado debe recuperar su capacidad administradora para auditar los derechos de agua en el campo, sin dejar de lado la urgente necesidad de reparar las fugas masivas que merman el líquido en la red de distribución pública urbana.
Soluciones basadas en la naturaleza
Frente a los altos costos que implicaría instalar plantas potabilizadoras en todos los pozos del estado, el especialista propuso alternativas de tratamiento y reúso más eficientes. Destacó la viabilidad de crear «balsas» de infiltración sobre terrenos arenosos, un método que permite depurar el agua residual sanitaria de manera natural al filtrarse en el subsuelo. No obstante, aclaró que para el éxito de esta medida, es indispensable una regulación estricta: las industrias deben tratar sus propios contaminantes químicos antes de verter sus descargas a la red municipal.
La defensa de las «fábricas de agua» frente al cambio climático
El futuro climático no es alentador. Según los modelos de predicción compartidos por el experto, se estima que para el año 2100 la precipitación en Aguascalientes se reducirá en un dramático 40%.
Para mitigar este impacto, Ortiz Pérez urgió a proteger y restaurar las «fábricas de agua» naturales del estado: la Sierra Fría, la Sierra del Laurel y la Ciénega de Mata. Esto implica cuidar celosamente las áreas de pie de monte, los hombros de los ríos y la biodiversidad, elementos naturales fundamentales que reducen la velocidad del agua de lluvia y facilitan su infiltración en el subsuelo.
Ciencia y ciudadanía en la toma de decisiones
A modo de conclusión, el investigador lamentó el evidente «divorcio» que existe hoy en día entre los tomadores de decisiones gubernamentales y la academia. Para hacer frente al crecimiento poblacional y a la escasez, Ortiz Pérez instó a los gobiernos a integrar en sus filas a personal técnico altamente especializado y, sobre todo, a hablarle con la verdad a la ciudadanía sobre la magnitud de la crisis.
Finalmente, recomendó fortalecer la participación social mediante la creación de observatorios ciudadanos del agua que tengan carácter vinculante, garantizando que las políticas públicas a largo plazo estén guiadas por la ciencia y no por los ciclos políticos.
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