Charlar con Carlos Cuarón no es sólo un deleite, es un honor. Estar frente a frente con uno de los realizadores mexicanos más importantes de nuestro país no es algo sencillo, como tampoco lo es su historia Amalgama, un guión inteligente que en ocasiones se ve como comedia, y en otras como un drama que le habla al dolor. Utilizando a un grupo de dentistas, protagonizados por Manolo Cardona (¿Quién Mató a Sara?, Narcos, Guerra de Likes), Miguel Rodarte (Narcos: México, Perfectos Desconocidos, Salvando al Soldado Pérez), Tony Dalton (Better Call Saul, Sense 8, Las Hijas de Abril) y Stephanie Cayo (Club de Cuervos, Yucatán, Como Caído del Cielo), la historia narra lo que significa tener una vida tormentosa, y cómo el destino nos da vueltas de tuerca que necesitamos. El nominado al Oscar, BAFTA y ganador del León de Plata de Venecia por el guión de Y tu Mamá También, platicó con Marie Claire sobre esta producción, lo que vamos a sentir al verla y de la historia del cine. Sabemos que creaste Amalgama en un viaje que hiciste a la playa, tú mismo te pusiste dentro de este guión. Como todo lo que uno hace, creo que fue Felini quien decía que todo arte es autobiográfico, no en el sentido literal. Lo que sucedió fue que fui al Festival de Cine De Cartagena a presentar dos cortometrajes y conocí a Manolo Cardona, y me invitó a pasar un día en las Islas del Rosario, este lugar hermoso, a 45 minutos mar adentro, un poco como lo enseño en la película, y me la estaba pasando tan bien con Manolo y los amigos que pensé que tenía que hacer algo ahí, por supuesto no filmé ahí, lo que sí se me ocurrió fue el concepto. Regresamos al atardecer, y para ese momento ya sabía que hablaría de cuatro seres humanos enfrentando sus egos y tratando de resolver sus conflictos personales; ahora lo que me faltaba era la historia, pero le conté esta idea a Luis Usabiaga, que es mi coescritor, y nos pusimos a reescribir, y reescribir hasta que estuvo un guión lo suficientemente sólido para levantar la producción. Ahora con el regreso del público a los cines, ¿cómo sientes que será la conexión entre ellos y la cinta? Me encanta que la gente esté regresando, soy cineasta, pero me encanta a mí mismo ir al cine, así que saber que la taquilla se reactive es promisorio, los números que se han dado a conocer recientemente son buenos, y ojalá esta sea una escalada, y que podamos ser parte de ella, y que Amalgama ponga su granito de arena para la recuperación de la industria local, en términos de la audiencia y la taquilla, y que el público conecte con ella y la reciba de buena manera, se genere un buen boca a boca que es lo que generalmente te da una buena taquilla. Los dentistas parecerían no ser los protagonistas óptimos para una historia, ¿cómo fue que se te ocurrió tomar esta profesión para la historia? Cuando me senté a escribir con Luis, muy rápido nos dimos cuenta que el tema principal era el dolor, y a los dentistas los relacionamos mucho con el dolor por razones obvias, aunque ellos realmente curan, son sanadores no son torturadores; entonces, nos pareció muy orgánico que tuvieran esta profesión, me pareció interesante no representar en el cine a unos dentistas que fueran unos locos, como en Maratón De La Muerte, donde Sir Lawrence Olivier tortura a Dustin Huffman, o en la Pequeña Casa De Los Horrores en el que hay un dentista enloquecido, o en ¡Quiero Matar A Mi Jefe!, Jennifer Aniston es una dentista ninfómana, o sea nunca hay un dentista como ser humano, normal, y es obvio que sí lo son, con virtudes y defectos. Me gustaba eso, hacer un retrato más apegado a la realidad, y enterarme en la investigación que viven en el estrés, debido a que están conectados con el dolor del paciente en una postura de extrema vulnerabilidad, y que cuando van a sus congresos revientan con singular alegría, hoy creí que los cineastas reventábamos en los Festivales, pero parece que somos niños de kínder comparado con los dentistas, y nada, fue tomar toda esta información y usarla de la mejor manera posible. Me llama la atención que usas mucho la palabra sanador. Me gustaría que nos hablaras de eso, de cómo la película es una historia sobre sanar. Cuando uno reconoce en sus errores los patrones neuróticos, o los conflictos que lleva uno por dentro, ese es el principio de la sanción, y eso es lo que les ocurre a los personajes. No puedes curar el alcoholismo sin reconocer que eres alcohólico, ni una herida abierta si no la ves y vas a que te la cures, entonces en ese sentido ellos cuatro funcionan como sanadores de ellos mismos y sobre todo al estar en un contexto tan cálido y sanador como es el caribe.
