La vida es un sin fin de elecciones, cosas que debemos decidir y que nos llevarán a uno u otro camino. Pero si no puedes hacerlo, seguramente hay razones psicológicas por las que te pasa, y hoy vamos a presentártelas.Si tu pareja o amigos te preguntan a dónde van a comer y no puedes ni elegir el lugar para tu cumpleaños, o pasas horas sin poder seleccionar un film en Netflix, puedes cambiarlo; más si sigues leyendo.Ambivalencia emocionalComo todas sabemos, la interpretación de la realidad depende de cada una de nosotras, por lo que ir a un paseo por el campo no es lo mismo para alguien que tiene ansiedad social, que para alguien que no.Es por ello que, aunque las decisiones sean operaciones puramente racionales, nuestras características psicológicas pueden jugarnos malas pasadas que nos hagan evitar tomar una elección, aunque nuestra vida dependa de ello.Algo que te puede ayudar, aunque no es para todas, es imaginar cada escenario, y ver con cuál de los dos te sentirás más feliz, evaluando siempre tus sentimientos y tu estado de ánimo, ya que estos dos podrían estar haciéndote tomar una elección incorrecta.
Requiere esfuerzoNo me gusta pensar que las mujeres somos flojas, pero en algunas ocasiones sí tenemos un problema con decidir por el esfuerzo que eso requiere. La reflexión y el generar información, desafortunadamente no fue algo que nos enseñaran, por lo que preferimos pasar de eso y seguir adelante.Las operaciones cognitivas que requiere tomar una decisión pueden ser automáticas (con lo que ya estás acostumbrada) o detallista y sistemática, que requiere una concentración más profunda, tiempo y energía.Con esto en mente, por favor empieza a decidir, sin importar lo que ocurra; toma un cuaderno y escribe los pros y contras de las elecciones, documéntate o ve videos con respecto a lo que vas a enfrentar. No seas una mujer floja, nunca más.Nos expone al fracasoEsto es muy real: tenemos mucho miedo a fallar, a no ser perfectas. Lamentablemente no nos enseñaron que el ERROR es la materia prima del aprendizaje, y que hasta cierto punto, el comenzar a decidir nos ayudará a mejorar la autoestima y dejar de tener miedo al fracaso.
No aprendimos a hacerloDefinitivamente ser mujer es difícil, pero más allá de eso, se ha hecho pesado debido a las pocas herramientas que nos han dado. Desde pequeñas, nos enseñaron a escuchar a los hombres, a los mayores, a todo el mundo menos a nosotras mismas, y ahora, el tomar una decisión se ha convertido en un problema más profundo.“Si no te enseñan a decidir desde una edad muy temprana, no sabrás cómo hacerlo de adulta, porque te parecerá como un lugar desconocido al que no puedes llegar y del que no sabías nada”, nos cuenta Eduardo Mireles, terapeuta infantil.Sin importar por qué lo hagas, es necesario que tomes decisiones por ti misma y que te abraces a ellas y las defiendas, sin esto no podrás llegar a convertirte en la mujer que estás destinada a ser.
