El gobierno municipal negocia un permiso histórico con Ferromex para transformar el paisaje urbano y conectar la ciudad de extremo a extremo de forma segura y sustentable.
Imagínese cruzar toda la ciudad de Aguascalientes en bicicleta, sin lidiar con los semáforos de las avenidas principales, lejos del peligro del tráfico pesado y disfrutando de un trayecto directo. Esta visión de movilidad podría convertirse en una realidad a corto plazo si prospera el proyecto más audaz de la actual administración municipal: la construcción de una megaciclovía trazada paralelamente a las históricas vías del ferrocarril.
El reto logístico no es menor, ya que los terrenos adyacentes a las vías férreas pertenecen a una zona de jurisdicción federal. Conscientes de este obstáculo, el gobierno municipal, encabezado por el alcalde Leonardo Montañez Castro, ha tocado la puerta de Ferrocarril Mexicano (Ferromex) para solicitar los permisos necesarios que permitan darle luz verde a la obra.
“Imagínense si pudiéramos tener una ciclovía paralela a las vías del ferrocarril; sería una ciclovía que cruce toda la ciudad”, expuso con entusiasmo el presidente municipal. El objetivo principal es aprovechar este corredor lineal natural que parte a Aguascalientes, creando una gran arteria exclusiva para ciclistas que podría conectar puntos neurálgicos, desde la zona de Los Arellano, pasando por la Avenida Manuel Gómez Morín, hasta llegar a la altura del complejo Alameda.
Un respiro necesario para la movilidad urbana
La cristalización de esta ruta representaría un parteaguas en la manera en que los hidrocálidos se desplazan diariamente. Ante el acelerado crecimiento del parque vehicular y la constante exigencia de los colectivos ciclistas por espacios que garanticen el «metro y medio de vida», esta ruta férrea ofrecería un trayecto aislado del arroyo vehicular, reduciendo drásticamente el riesgo de accidentes.
Por ahora, el proyecto se encuentra en la sala de espera. El balón está en la cancha de las autoridades federales y de la concesionaria ferroviaria, de quienes depende autorizar el uso de vía para que los estudios técnicos puedan avanzar.
Mientras llega este ansiado permiso, el gobierno local intenta calmar las aguas sumando tramos ciclistas en las actuales obras de repavimentación del sur y oriente de la ciudad. Sin embargo, la «ciclovía del ferrocarril» se erige como la gran promesa que podría colocar a Aguascalientes a la vanguardia en movilidad alternativa a nivel nacional.
Pronto sabremos si, además del tradicional e inconfundible silbato del tren, este corredor urbano comenzará a resonar con el timbre de miles de bicicletas pedaleando hacia el futuro.
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