Ante la actual restricción del uso de teléfonos celulares para los niños en los planteles educativos, surge una nueva disyuntiva impulsada por los propios menores y sus familias. Lucy Díaz de León señala que ahora la niñez y los padres de familia piden que los maestros tampoco porten o utilicen sus dispositivos móviles, buscando que la aplicación de la norma «sea pareja».
Díaz de León reconoce que el teléfono celular es una herramienta necesaria para todos en la actualidad, pero hace hincapié en que las escuelas son espacios de formación. Por ello, subraya que es importante que los docentes prediquen con el ejemplo y, si no tienen la necesidad de usar el teléfono, se abstengan de hacerlo para generar verdadera consciencia en los niños.
Sobre la posibilidad de dialogar esta situación con el Instituto de Educación, mencionó que es un tema que se podría hablar, aunque la decisión recaerá en cada docente. Aclaró que no se le puede prohibir el uso del teléfono a los maestros, pero reiteró que estos deben ser conscientes de su papel y de la necesidad de dar un buen ejemplo a los estudiantes.
