Sheinbaum exhibe las diferencias entre las pensiones de exfuncionarios de Banxico, ministros retirados y trabajadores comunes
Mientras millones de trabajadores mexicanos se preparan para una vejez marcada por ingresos limitados, algunos exfuncionarios públicos reciben pensiones mensuales que superan ampliamente el salario de una familia entera. La brecha volvió al centro del debate después de que la presidenta Claudia Sheinbaum revelara los montos atribuidos a dos exdirectivos del Banco de México.
Durante su conferencia matutina, Sheinbaum afirmó que el expresidente Ernesto Zedillo, quien trabajó nueve años en Banxico, recibe una pensión anual cercana a 1.79 millones de pesos, equivalente a unos 149 mil pesos mensuales. El caso de Guillermo Ortiz, quien laboró 11 años en la institución, es aún más significativo: de acuerdo con la presidenta, percibe alrededor de 300 mil pesos al mes.
Las cifras contrastan con la pensión del expresidente Andrés Manuel López Obrador, quien recibe aproximadamente 30 mil pesos mensuales del ISSSTE. La propia Sheinbaum estimó que su futura jubilación rondará los 35 mil pesos al mes, luego de décadas de trabajo, desde su incorporación como profesora adjunta en 1983.
“Cualquier trabajador requiere una cantidad de años para poderse jubilar”, señaló la mandataria al cuestionar que funcionarios con periodos relativamente breves en determinados cargos puedan acceder a ingresos vitalicios de esa magnitud.
El debate alcanza a la Suprema Corte
La discusión no se limita al Banco de México. En la misma conferencia se expuso que 43 ministros en retiro reciben, en conjunto, alrededor de 80 millones de pesos anuales. Entre los casos mencionados se encuentra el de Diego Valadés, quien habría ocupado el cargo durante siete meses y recibiría 216 mil pesos mensuales.
También fueron citados los exministros Norma Piña y Javier Laynez, con pensiones de hasta 300 mil pesos mensuales, según los datos presentados durante la conferencia.
Sheinbaum informó que integrantes de la Suprema Corte solicitaron a la consejera jurídica, Luisa María Alcalde, analizar posibles cambios legales relacionados con la operación del Poder Judicial y el Tribunal de Disciplina Judicial. Entre los temas que podrían revisarse se encuentra la reducción o eliminación de pensiones para ministros retirados.
Sin embargo, la presidenta marcó distancia: aseguró que el Gobierno federal no intervendrá directamente en las decisiones de la Corte ni en las pensiones del Banco de México.
Una pregunta incómoda
El caso reaviva una pregunta que ha acompañado durante años al sistema de retiro mexicano: ¿debe una pensión reflejar el cargo ocupado o el tiempo efectivamente trabajado?
Para el Gobierno, las diferencias entre las jubilaciones de altos funcionarios y las de los trabajadores comunes evidencian un sistema desigual. Para quienes defienden estos esquemas, los montos responden a responsabilidades, jerarquías y reglas específicas de las instituciones.
Por ahora, no existe una decisión definitiva sobre la modificación de estas pensiones. Pero las cifras ya colocaron el tema bajo los reflectores: mientras algunos exfuncionarios reciben cientos de miles de pesos cada mes, millones de jubilados deben hacer rendir ingresos muy inferiores para cubrir vivienda, alimentos y medicamentos.
El debate apenas comienza, pero la comparación ya está hecha: 30 mil pesos para un expresidente; hasta 300 mil para antiguos funcionarios de instituciones públicas.
