En un panorama internacional marcado por la tensión arancelaria y la evolución tecnológica, Antonio Ávila destacó la necesidad de mantener y elevar la competitividad de la industria automotriz local. Frente a los próximos retos comerciales, Ávila expuso las estrategias que el estado está implementando para mantenerse como una potencia exportadora a nivel mundial.
Sinergia industrial con «Bayer Connect»
Para fortalecer el ecosistema de la industria, Ávila detalló la implementación del proyecto Bayer Connect, una iniciativa estratégica impulsada en conjunto por el grupo MAHEM y el Clúster Industrial. Este programa tiene como objetivo principal generar una sinergia operativa entre empresas de distintos tamaños y sus departamentos clave, como compras y transportes. Ávila señaló que la meta es eficientar el sistema de proveeduría para lograr mejores costos y, con ello, blindar la competitividad de las compañías locales.
Incertidumbre por aranceles y el T-MEC
Durante su intervención, Antonio Ávila no evadió la compleja situación comercial con el país vecino. Reconoció que existe una evidente tensión para México derivada de los grandes aranceles propuestos por el gobierno de Estados Unidos en el marco del T-MEC. Explicó que se espera que el desenlace de estas negociaciones clave se defina el próximo mes de noviembre, recordando que la decisión final recaerá principalmente en las autoridades estadounidenses.
Presencia en más de 100 países
Pese a los retos geopolíticos, el panorama para el estado es positivo gracias a su capacidad de producción. Ávila resaltó que la industria automotriz de Aguascalientes opera de manera «altamente sincronizada y eficiente». Muestra de ello es el alcance global de la entidad, que hoy en día exporta vehículos completos y autopartes a más de 100 países alrededor del mundo, logrando penetrar con éxito en mercados altamente exigentes de Asia y Europa.
Apertura a las nuevas tecnologías
Finalmente, al ser cuestionado sobre la creciente presencia de vehículos de origen chino en el mercado, Antonio Ávila descartó calificar el fenómeno como una invasión. En su lugar, lo definió como la llegada natural de nuevas tecnologías a las que el mercado inevitablemente debe abrirse. La estrategia principal frente a esta competencia, concluyó Ávila, radica en «cuidar lo que se tiene» y garantizar que la industria local eleve sus niveles de competitividad para evitar cualquier peligro a largo plazo.
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