La participación de la Selección Mexicana en la Copa del Mundo 2026 será recordada por un hito histórico sin precedentes: el ascenso de Julián Quiñones como uno de los máximos artilleros del planeta. El delantero, bajo la dirección técnica de Javier Aguirre, se consolidó como el motor ofensivo del «Tri», dejando una huella imborrable en el torneo más importante del fútbol.
Quiñones finalizó su participación con un total de cuatro anotaciones, cifra que lo posiciona como el jugador mexicano más goleador de esta edición. Con este logro, el atacante del Al-Qadisiyah igualó la marca histórica de leyendas como Luis Hernández y Javier «Chicharito» Hernández, quienes también ostentan el récord de cuatro goles en copas del mundo. Lo más destacable es que Quiñones alcanzó esta cifra histórica en su primera participación mundialista, demostrando una eficacia letal frente al arco.
El camino goleador de Quiñones fue decisivo en cada etapa del torneo. Su racha comenzó en el duelo inaugural contra Sudáfrica en el Estadio Ciudad de México, continuó en la fase de grupos ante Chequia, y se mantuvo firme en las rondas de eliminación directa, anotando goles cruciales en los dieciseisavos de final contra Ecuador y en los octavos de final frente a Inglaterra.
Gracias a este rendimiento, Julián Quiñones se ubicó en la novena posición de la tabla general de goleo mundial, superando a figuras de talla internacional como el brasileño Vinicius Junior. En un torneo liderado por Kylian Mbappé con 10 goles, la presencia de un mexicano en el Top 10 reafirma el crecimiento del fútbol nacional en el escenario global.
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