El político panista aclaró que el exgobernador Martín Orozco mantiene sus derechos electorales suspendidos y llamó a la regidora Marta Márquez a dirimir conflictos en los juzgados, no en los medios.
De cara a los próximos procesos electorales en la entidad, «Quique» Galo hizo un fuerte llamado a la clase política local a evitar la polarización, el protagonismo mediático y, sobre todo, a no utilizar las problemáticas sociales, como el suministro de agua, como bandera política para ganar notoriedad.
En un encuentro con medios de comunicación, Galo fue cuestionado sobre diversos actores políticos del Estado. Respecto a las recientes reuniones del exgobernador Martín Orozco Sandoval con la dirigencia nacional del PAN y su posible participación en el próximo proceso, Galo reconoció la trayectoria del exmandatario, pero fue claro al señalar su impedimento legal actual.
«Martín tiene suspendidos sus derechos, precisamente por este proceso legal; no pudo ni votar, menos va a poder ser votado», puntualizó. Explicó que el tema de los terrenos sigue su curso en los juzgados federales sin una exoneración definitiva, por lo que instó a las dirigencias local y nacional de Acción Nacional a validar con inteligencia y cautela los perfiles que encabezarán las próximas candidaturas.
El clima de tensión en el cabildo también fue tema de debate. Ante las declaraciones de la regidora Marta Márquez, quien advirtió sobre la interposición de demandas que lo involucrarían, Galo optó por desestimar el conflicto mediático.
«Lo que menos quiero es caer en un juego en donde lo que buscan es un tema de protagonismo en una esfera de polarización», declaró, invitando a la regidora a presentar sus quejas ante las autoridades judiciales correspondientes y permitir que sean estas instancias las que emitan una resolución, en lugar de litigar en los medios de comunicación.
Finalmente, abordó una de las problemáticas más sensibles para la ciudadanía hidrocálida: el servicio de agua potable. Galo criticó duramente a los actores políticos que utilizan las fallas en el suministro para obtener beneficios electorales.
«Es lamentable utilizar la desgracia de las personas para poder canalizar un protagonismo. El agua es un problema que pudiese no ser un problema para unos, pero es la desgracia de los otros, y lucrar con esa situación no es lo correcto», sentenció. Aseguró que desde el Ayuntamiento se está trabajando activamente para resolver las áreas de oportunidad y mejorar el servicio, priorizando el trabajo sobre el discurso político.
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