«México necesita ser un país sano», abrió el programa Presumiendo México, que este episodio recibió al urólogo Gerardo de Lucas, con 28 años de experiencia, para aclarar dudas frecuentes sobre la especialidad y los avances en cirugía láser.
Formado en la Universidad Autónoma de Aguascalientes y con especialidad en el Centro Médico Nacional Siglo XXI de la Ciudad de México, De Lucas ha trabajado en el Instituto de Salud y en el IMSS, además de su práctica privada.
¿Urólogo o nefrólogo?
«El nefrólogo se dedica a ver exclusivamente los problemas metabólicos, de funcionamiento y metabolismo del riñón. Los urólogos nos enfocamos a los problemas quirúrgicos de toda la vía urinaria en hombres, mujeres y niños, de 0 a 99 años», explicó.
Piedras, tumores, malformaciones u obstrucciones que causan dolor, dijo, son campo del urólogo. El nefrólogo, en cambio, da tratamiento médico. «Muchas veces es una sinergia: el nefrólogo te revisa y te deriva con el urólogo para un procedimiento».
Miedo a la palabra «cirugía»
«Cuando le hablamos de cirugía, al paciente le suena a dolor», reconoció. Por eso, señaló, hoy se prioriza la cirugía de mínima invasión, que usa orificios naturales —la uretra— o pequeñas incisiones para acceder a vejiga, uréteres y riñón.
Aclaró diferencias: «La laparoscopía es cirugía abdominal con lentes y puertos. La endoscópica, en urología, es por vía natural, sin abrir».
Recuperación: de meses a días
«La cirugía clásica, el tiempo de recuperación va de semanas a meses. Con mínima invasión, va de días a máximo dos o tres semanas», afirmó. Las incisiones pequeñas reducen dolor y permiten reincorporarse más rápido al trabajo.
Sobre costos, admitió que la tecnología pesa —»muchos artefactos son de un solo uso»—, pero defendió el balance: «la salud no tiene precio y la recuperación rápida mucho menos». Puso como ejemplo un caso de litiasis que requirió cinco días de hospitalización y que, con láser, «se pudo haber reducido a menos de 24 horas».
«La experiencia sirve para saber qué usar, cuándo usarlo y cuándo no depender de la tecnología», concluyó De Lucas, quien llamó a la prevención y a perder el miedo a consultar al urólogo a tiempo.
