«Hay responsabilidades que no son opcionales». Con esa frase, el diputado Emmanuel Sánchez Nájera presentó iniciativa para reformar la Ley de Movilidad y Seguridad Vial del Estado y vincular la licencia de conducir al cumplimiento de las obligaciones alimentarias.
«Cuando una persona decide traer un hijo al mundo, también adquiere la responsabilidad de responder por él. No es una opción. No es una cortesía. Es una obligación y punto», dijo desde tribuna.
¿De qué se trata?
Que quien solicite o renueve su licencia deba acreditar no estar inscrito en el Registro Nacional de Obligaciones Alimentarias o, en su caso, demostrar que regularizó su situación.
«La lógica es sencilla: quien cumple no tiene ningún problema. Quien no cumple tampoco puede esperar que el Estado actúe como si nada estuviera pasando», sostuvo.
El fondo
«Las niñas y los niños no pueden poner su vida en pausa. Siguen necesitando alimentos, educación, atención médica y un hogar digno, sin importar que alguien decida cumplir o no», argumentó.
Por eso, dijo, «si una persona tiene la obligación de dar alimentos, debe cumplirla. Y si no la cumple, debe haber consecuencias».
¿Castigo o incentivo?
«Esta iniciativa no busca castigar, busca generar un incentivo real para que las obligaciones alimentarias se cumplan», aclaró. «Busca que la responsabilidad deje de ser un discurso y se convierta en una realidad».
«Las obligaciones alimentarias no son negociables, no son opcionales y no pueden quedar en segundo plano mientras las necesidades de las niñas y los niños siguen presentes todos los días».
Frase final
«Lo extraordinario no es exigir que alguien cumpla con sus obligaciones. Lo extraordinario es que todavía tengamos que legislar para recordárselo».
