Camillas en los pasillos, personal con 10 años sin crecimiento de plantilla, pacientes de Zacatecas, Jalisco y Guanajuato que llegan porque «aquí sí los atienden». Ese fue el retrato que hicieron líderes sindicales de salud de Tabasco, Oaxaca, Jalisco, Coahuila y Aguascalientes reunidos en el Hospital Hidalgo, en un encuentro que sirvió para comparar modelos y lanzar una advertencia al gobierno federal: no impongan IMSS-Bienestar donde el sistema estatal funciona.
«Lo que funciona, que lo dejen trabajar», resumió Paco Araiza, líder de la Federación de Sindicatos de Aguascalientes y del Sindicato de Trabajadores de Salud del estado. «Aguascalientes se ha mantenido autónomo y ha funcionado bastante bien. Atendemos no solo a pacientes del estado, sino también de Jalisco, Michoacán, Zacatecas y Guanajuato. Hemos crecido en atención y nos hemos mantenido como uno de los hospitales mejores a nivel regional, hablamos muy particularmente del Hospital Hidalgo».
«Extrañamos el Seguro Popular»
El tono nostálgico apareció desde el inicio: «Creo que añoramos el Seguro Popular. Trajo beneficios, trajo recursos, trajo contrataciones», dijo uno de los anfitriones. Recordó que con ese modelo «el Estado tenía que aportar» y había flujo para nómina y equipamiento, «se lo llevan, pero no lo regresan».
La crítica no fue solo local. Lucía Lázaro Pérez, secretaria general del SUTSSA en Tabasco (30 años de servicio), fue tajante: «El Bienestar en Tabasco no ha funcionado. No ha funcionado para nadie. ¿Por qué? Porque entre ellos mismos pelean».
En Tabasco, explicó, el sindicato defiende que las plazas de jubilados pasen a hijos de trabajadores: «nosotros lo manejamos para apoyar a todos los trabajadores que se jubilan […] le damos la plaza al hijo o la hija […] porque la jubilación son 3 pesos en Tabasco». Y denunció presiones en otros estados: «sí te ayudo, pero déjame una plaza». En Tabasco, aseguró, «no lo hemos permitido y no lo vamos a permitir».
Aguascalientes: autonomía sí, IMSS-Bienestar no
Araiza marcó tres puntos:
- Reconocimiento: «No nos oponemos a la universalidad, nos oponemos a que se creen programas que no están bien fundamentados, como ha sido el Insabi, como ha sido ahora el IMSS-Bienestar». Pidió que se respete la autonomía hidrocálida porque «se saben hacer bien las cosas».
- Más personal, no recortes: «Se ha recortado el presupuesto de salud en los últimos años». La plantilla, dijo, «no ha crecido en los últimos 10 años», mientras la demanda aumenta por migración interna y pacientes foráneos, sobre todo de Zacatecas.
- Justicia laboral: impulsar un tribunal de arbitraje autónomo para burócratas, que no dependa del gobierno. Citó el precedente de Zacatecas y su centro de conciliación burocrático: «Los trabajadores deben tener realmente justicia cuando son despedidos».
Un mosaico sindical nacional
El encuentro reunió a:
- Lili (Jalisco), Laura (Oaxaca), Marisela (Jalisco), Fernando de Arango, Francisco Araiza (Aguascalientes) y delegación de Coahuila. Todos coincidieron en que «las luchas que se han ganado han sido por la unidad sindical».
La representante tabasqueña pidió un diagnóstico compartido: «ni los directores saben cómo manejar» los cambios, y llamó a documentar casos estado por estado.
El dilema del modelo
Para Aguascalientes, el argumento es pragmático: el Hospital Hidalgo funciona como hospital regional, recibe pacientes de cuatro estados vecinos y mantiene indicadores aceptables sin estar adherido a IMSS-Bienestar. Para Tabasco, el problema es operativo y político: «entre ellos mismos pelean» y el sistema no resuelve.
Ambos coinciden en un punto: falta personal y sobra incertidumbre. Y en otro: la defensa de las plazas. En Tabasco como herencia familiar ante pensiones bajas; en Aguascalientes como demanda de ampliación de plantilla.
¿Y el paciente?
Mientras se debate el modelo, las camillas siguen en los pasillos. «Ustedes pueden ver la saturación», dijo un anfitrión invitando a la prensa a recorrer el área. La petición final no fue ideológica, fue operativa: que el gobierno federal no recorte, que el estatal mantenga el apoyo, y que a Aguascalientes «lo dejen trabajar como funciona».
El encuentro terminó con un compromiso: crear una red nacional de sindicatos estatales de salud para intercambiar datos, defender plazas y documentar fallas del IMSS-Bienestar donde ya opera. La próxima cita, dijeron, será en Tabasco.
