Son las 6 de la mañana en el mercado de La Merced. Mientras la ciudad despierta, una comerciante ya levantó la cortina, acomodó la fruta y revisa en una libreta lo que debe para «poder abrir mañana». Esa escena, repetida en 5.5 millones de unidades económicas, es el corazón de la nueva apuesta de Coparmex: Crece Mi Negocio.
«Detrás de cada pequeño negocio hay historias que comenzaron con unos cuantos ahorros o incluso con la necesidad», dijo el presidente nacional Juan José Sierra Álvarez al presentar la plataforma. «No están pensando ni siquiera en la quincena, están pensando en la posibilidad de la vuelta de hoy que les permite poder abrir mañana».
El dato que duele
- 99% de las empresas en México son mipymes
- Generan 71% del empleo nacional
- Solo 1 de cada 4 usa internet para su negocio (INEGI)
- La informalidad pasó de 62.6% (2018) a 64.3% (2023)
- De 5.5 millones de mipymes, solo 1.9 millones son formales y apenas 260,000 tienen crédito bancario
«El empleo informal sostiene el empleo en nuestro país. Y esto no es solamente un ancla para la economía, es un tema de dignidad», advirtió Sierra. «Son personas que no tienen acceso a salud, educación ni vivienda digna».
¿Qué es Crece Mi Negocio?
No es un programa de gobierno. Es un ecosistema vivo —palabras de Coparmex— que junta en un solo lugar lo que antes estaba disperso: capacitación, financiamiento, networking, mercados y ahora, inteligencia artificial.
Pedro Estrella, vicepresidente nacional de Mipymes, lo resumió: «Si las mipymes fallan, el huerto se seca. Si prosperan, nuestro país florece». La meta: 100,000 negocios activos en la plataforma para 2029, cuando Coparmex cumpla 100 años.
La metáfora del jardín
El momento más emotivo lo puso Jorge Reyes, presidente del comité Crece Mi Negocio, originario de La Laguna:
«Esa planta es una mipyme mexicana. No nació de un decreto, nació de una semilla, de un sueño. Y desde que germinó ha tenido que pelear por cada centímetro: la burocracia que ahoga sus raíces, la inseguridad que cobra piso, el crédito que nunca llega, y esa gran helada que se llamó COVID donde cerca de dos millones quebraron».
Durante años, dijo, cada centro empresarial regaba su planta por separado. Ahora, los 71 centros Coparmex serán un mismo invernadero: «el riego son capacitaciones, financiamiento, mentoría. Pero sobre todo es que se sientan acompañados, porque en Crece Mi Negocio nadie crece solo».
CREMIN, la IA que te acompaña
Andrés Ponce de León presentó a CREMIN, la inteligencia artificial de la plataforma:
- Diagnóstico: un cuestionario sencillo que ubica a tu negocio en su etapa real
- Plan personalizado: rutas de crecimiento según tu giro, tamaño y ciudad
- Recursos: marketplace para vender, match de networking con otras empresas, cursos, fondos y vinculación con aliados como BBVA, Gentera, Meta, ANTAD, AMDA, ABM
«¿Qué hubiera querido yo tener cuando fundé mi compañía? Hubiera querido tener un Crece Mi Negocio», confesó Ponce.
La plataforma es gratuita, omnipresente (web y WhatsApp) y aprende de cada usuario. Incluso ya habilitó un curso de inglés con Harmon Hall para atender turistas del Mundial 2026.
«No es solo para socios»
Lidia Nava, vicepresidenta de centros empresariales, insistió: «No pensamos primero en tecnología. Pensamos en quien abre la cortina antes de que salga el sol». Y aclaró el mito: no es solo para socios Coparmex, es para cualquier emprendedor, formal o informal.
La red territorial será clave: los centros empresariales funcionarán como ventanillas físicas para quien no se lleva con lo digital.
El reto: del discurso al crédito
En la rueda de prensa, los periodistas preguntaron lo obvio: ¿y el financiamiento sin garantías? Sierra respondió que la plataforma articulará opciones alternativas con fintechs y banca, y que la capacitación financiera es parte del traje a la medida.
Sobre el gobierno, fue directo: «Estamos asumiendo esa deuda histórica. Si acercamos capacitación y cadenas de valor, estas mipymes pueden ser cinco veces más productivas y generar cuatro veces más empleo».
Una apuesta contracorriente
Mientras la informalidad crece y solo 25% de los negocios están digitalizados, Coparmex apuesta a que la tecnología humanista —no el subsidio— sea el puente. Como dijo Reyes citando a Disney: «Ahora duermo para soñar. Soñemos con pymes fuertes».
En La Merced, esa comerciante no sabe qué es CREMIN. Pero si mañana puede vender en línea, conseguir un microcrédito y hablar inglés básico para atender a un turista del Mundial, quizá deje de pensar solo en la venta de hoy.
Y ese, dicen en Coparmex, es el verdadero crecimiento.
