El álbum Panini del Mundial 2026 desata fiebre coleccionista: 980 estampas, 112 páginas y hasta 7 mil pesos para llenarlo
Aguascalientes, Ags. — «Es el banderazo para dar por iniciada la época mundialista». Con esa frase, el periodista deportivo Emiliano Jiménez resumió en Más Allá de la Noticia de Radio BI lo que está ocurriendo en calles, papelerías y redes sociales: el regreso del álbum Panini, ahora para la Copa del Mundo 2026.
La edición, creada para el primer Mundial con 48 selecciones y organizado por México, Estados Unidos y Canadá, trae 980 estampas repartidas en 112 páginas. Cada sobre incluye siete stickers y se vende en 25 pesos. La caja con 104 sobres cuesta 2,500 pesos, aunque llenar el álbum puede costar entre 4,000 y 7,000 pesos ya con intercambios, estimaron los panelistas. En el peor escenario —sin intercambios y con muchas repetidas— el gasto podría superar los 26 mil pesos.
De Italia 90 a la preventa de 2026
El coleccionista Israel Bretón, invitado vía Zoom desde CDMX, recordó que en México el fenómeno Panini arrancó en Italia 1990, distribuido en tiendas de helados Holanda, con Marco van Basten en portada. «Era una pequeña enciclopedia en un mundo sin internet», dijo.
La continuidad llegó en USA 94 y se consolidó en Francia 98, ya con venta en puestos de revistas. Desde entonces, Panini ha lanzado 15 álbumes consecutivos desde México 1970 hasta 2026.
Bretón, que empezó a coleccionar a los 11 años, hoy busca completar la serie hacia atrás hasta llegar a la «joya de la corona»: México 70.
¿Por qué no hay estampas difíciles?
Una de las claves del éxito, explicó, es la promesa de que el álbum «siempre se llena». Panini mantiene un sistema de estampas faltantes: cada estampa cuesta 8 pesos más 80 de envío, y llegan a domicilio.
Sobre la supuesta estampa «00» que en redes se ofrecía hasta en 60 mil pesos, fue tajante: «es un absurdo. Es una estampa común que cuesta ocho pesos si la pides a Panini».
Versiones, cajas y el álbum negro de 2,026 ejemplares
Para México, Panini lanzó dos ediciones base —pasta suave (99 pesos) y pasta dura verde (alrededor de 400 pesos en preventa)— y cerca de diez presentaciones especiales por tienda:
- Sanborns: caja roja con postales de portadas desde 1970
- Costco: caja con «pasaporte» de 16 postales de sedes
- Sam’s: estuche con postales de pósteres mundialistas
- Tiendas Panini: estuches amarillo, blanco y negro; ediciones en línea con calaveras tricolor
La marca anunció además una edición pasta dura negra limitada a 2,026 ejemplares, exclusiva para México, que tiene en vilo a coleccionistas nacionales e internacionales.
No son las listas finales
Los panelistas aclararon un mito: el álbum no trae las convocatorias oficiales. Sale tres meses antes del Mundial —este año el 30 de abril— con una proyección de 18 jugadores por selección basada en eliminatorias. La certeza ronda el 80%.
«Vas a encontrar a Messi, a Cristiano, pero no es la lista final», dijo Jiménez. Desde 2010 Panini publica planillas de actualización con los jugadores que sí fueron, aunque incluso ahí puede haber ausencias, como Guillermo Ochoa en 2014, que no tuvo estampa ni en el álbum ni en la actualización.
Más que fútbol: nostalgia y punto de encuentro
Para el estratega digital Celso García, el álbum funciona como ancla generacional. «No soy fan del fútbol de liga, pero cuando llega el Mundial me transformo», admitió. «Llenar el álbum hoy es darte un lujo de adulto que de niño no podías pagar».
Destacó además el efecto social: grupos de intercambio en plazas, códigos digitales que muchos regalan porque prefieren el papel, y la búsqueda de desconexión en un mundo hiperconectado.
«Es un accesorio retro en una era de sobresaturación de información», dijo. Antes era enciclopedia; hoy es ritual.
¿Escasez en México?
A diferencia de Argentina en 2022 —donde intervino el gobierno por la falta de sobres—, en México no ha habido desabasto generalizado, aunque sí picos de demanda. «Hubo semanas sin sobres en Oxxos y puestos, pero llegó un segundo lote», explicó Bretón. «El boom de las últimas dos ediciones no tiene comparativo».
El negocio detrás del fervor
El álbum 2026 también incluye una sección especial vinculada a una refresquera: sobres que se obtienen con la compra de dos productos más 10 pesos. En el Mundial pasado las estampas venían en las etiquetas y terminaban arrancadas; ahora el mecanismo cambió.
Para los analistas, la estrategia de Panini —exclusivas por tienda, ediciones limitadas, preventas— convierte un producto de 25 pesos en una experiencia de miles, sin que el precio frene la demanda.
«Desde la preventa ya estaba ahí comprando mi álbum de pasta dura», confesó Jiménez. «Para mí tener un álbum es algo excepcional. Es el chavo que se enamoró de los deportes».
Mientras tanto, en kioscos y chats de WhatsApp, la pregunta se repite: «¿tienes repetidas?». La fiebre Panini, como cada cuatro años, ya arrancó.
