El Colegio de Arquitectos de Aguascalientes hizo un llamado firme a las autoridades municipales para garantizar el acceso libre a los parques y espacios públicos, sin rejas, sin restricciones y sin cobro de entrada. La postura surge en medio de un debate creciente sobre el uso, privatización y control de áreas que, por definición, pertenecen a toda la ciudadanía.
Un derecho urbano: espacios abiertos para todos
El organismo profesional señaló que los parques cumplen una función social esencial:
- Fomentan la convivencia,
- Mejoran la salud física y mental,
- Conectan a la comunidad,
- Y equilibran el entorno urbano.
Por ello, consideran que colocar rejas, limitar accesos o cobrar entrada contradice la naturaleza misma del espacio público.
“Los parques no deben ser cercados”
De acuerdo con el Colegio, cerrar parques con rejas o candados genera efectos negativos:
- Reduce la accesibilidad, especialmente para adultos mayores, niñas, niños y personas con discapacidad.
- Segmenta a la población, creando espacios exclusivos en lugar de inclusivos.
- Desincentiva el uso cotidiano, que es clave para mantenerlos vivos y seguros.
- Promueve la percepción de privatización, aun cuando el espacio es financiado con recursos públicos.
Cobros de acceso: una práctica que debe revisarse
El Colegio también cuestionó el cobro de entrada en algunos parques del estado, al considerar que:
- Limita el derecho al esparcimiento, especialmente para familias de bajos ingresos.
- Desvirtúa la función social del espacio público.
- Genera inequidad urbana, pues convierte áreas comunes en servicios de pago.
Un llamado a la autoridad municipal
Los arquitectos pidieron al Ayuntamiento revisar los modelos de administración de parques y adoptar políticas que:
- Garanticen acceso libre y universal,
- Promuevan mantenimiento adecuado sin privatización,
- Impulsen diseños urbanos abiertos,
- Y fortalezcan la seguridad sin necesidad de rejas.
El debate continúa
Aguascalientes vive un momento clave en la discusión sobre el uso del espacio público. Mientras algunos sectores defienden el enrejado como medida de seguridad, especialistas en urbanismo insisten en que la seguridad se construye con presencia ciudadana, no con barreras físicas.
El llamado del Colegio de Arquitectos reabre la conversación sobre cómo deben ser los parques de una ciudad moderna, incluyente y accesible.
