Colectivos ambientalistas en Aguascalientes respaldan la compra del predio de La Pona, pero condicionan su apoyo a que el proceso se realice con total transparencia y que se declare como Área Natural Protegida en su totalidad. Actualmente, más de 21 hectáreas del terreno permanecen sin protección oficial.
Compra del predio
El Municipio de Aguascalientes negocia la adquisición de La Pona por una cifra cercana a 100 millones de pesos. Los activistas apoyan el uso de recursos públicos, pero advierten que la operación debe cumplir con los procedimientos legales, incluyendo la aprobación del Cabildo y la asignación formal de presupuesto.
Exigencia de transparencia
Organizaciones como Salvemos La Pona y Guardianes del Mezquite han denunciado falta de claridad en los avalúos y acuerdos, lo que genera sospechas de posibles beneficios a intereses inmobiliarios. Insisten en que la ciudadanía debe conocer cada paso del proceso.
Declaratoria de protección
Se presentó una solicitud formal para declarar La Pona como Área Natural Protegida en su totalidad, sustentada en criterios jurídicos, técnicos y ambientales. La medida busca garantizar que las hectáreas aún desprotegidas no sean vulnerables a proyectos de urbanización.
Movilización ciudadana
La defensa de La Pona ha sido constante. En 2025, activistas realizaron manifestaciones y tomaron el Palacio de Gobierno para exigir la expropiación del predio. El próximo 25 de abril de 2026 se llevará a cabo un evento conmemorativo a un año de la movilización.
Contexto ambiental
La Pona es considerado uno de los últimos pulmones verdes de la ciudad de Aguascalientes. Su conservación es vista como fundamental para el equilibrio ecológico y la calidad de vida de los habitantes.
Riesgos y retos
- Riesgo de urbanización: Sin transparencia, persiste la sospecha de que se favorezca a desarrolladores inmobiliarios.
- Proceso legal complejo: La compra requiere aprobación del Cabildo y asignación presupuestal, lo que podría retrasar la adquisición.
- Protección incompleta: Mientras no se declare todo el predio como área protegida, las hectáreas restantes siguen vulnerables.
Conclusión
La ciudadanía y colectivos ambientales apoyan la compra de La Pona, pero exigen que el proceso sea claro, legal y transparente, y que se garantice la protección total del predio como patrimonio ecológico de Aguascalientes.
