Un niño de entre 12 y 13 años perdió la vida la tarde de ayer en los campos de fútbol “Los Gavilanes”, presuntamente vinculados a la escuela de formación de los Rayados de Monterrey, luego de que una portería móvil se desplomara y lo golpeara en la cabeza.
De acuerdo con los primeros reportes, el menor se colgó del travesaño durante un entrenamiento. La estructura, que no estaba anclada al suelo por tratarse de un modelo portátil, cedió ante el peso y cayó directamente sobre su cabeza, provocándole muerte instantánea por traumatismo craneoencefálico.
El hecho ocurrió frente a su madre, quien presenciaba la práctica junto con otros padres de familia. Compañeros, entrenadores y asistentes corrieron de inmediato para auxiliar al menor, pero al llegar los servicios de emergencia únicamente pudieron confirmar el fallecimiento.
La zona fue acordonada por elementos policiales y personal de investigación pericial realizó el levantamiento del cuerpo. Las autoridades revisan las condiciones de seguridad del campo y la responsabilidad administrativa de los operadores del espacio deportivo.
El accidente ha generado consternación entre la comunidad deportiva y reabre el debate sobre la seguridad en instalaciones de entrenamiento infantil, especialmente en el uso de porterías móviles que, por norma, deben estar aseguradas para evitar este tipo de tragedias.
