Científicos desarrollan una nueva herramienta tecnológica para combatir enfermedades transmitidas por mosquitos: drones equipados con sensores y cámaras térmicas capaces de detectar agua estancada y criaderos ocultos en zonas urbanas y rurales.
El proyecto, aún en fase de implementación, permitirá identificar con precisión los puntos donde se acumula humedad, variaciones de temperatura y depósitos de agua que favorecen la reproducción del mosquito Aedes aegypti, transmisor de dengue, zika y chikungunya.
Los dispositivos volarán sobre áreas de riesgo para recopilar datos en tiempo real, lo que facilitará que las autoridades sanitarias intervengan de manera temprana y focalizada, reduciendo así la posibilidad de brotes durante temporadas de lluvia o calor extremo.
De acuerdo con los especialistas, esta tecnología representa un avance significativo frente a los métodos tradicionales de inspección, que suelen ser tardados, manuales y limitados en cobertura. Con los drones, se busca acelerar la detección, optimizar recursos y proteger a la población antes de que los contagios se disparen.
La estrategia forma parte de un esfuerzo más amplio por modernizar la vigilancia epidemiológica y aprovechar herramientas tecnológicas para enfrentar riesgos sanitarios que cada año afectan a miles de personas en el país.
