Un enfrentamiento familiar que escala a tribunales
José Manuel Figueroa intensificó su conflicto legal contra Imelda Tuñón, viuda de su hermano Julián Figueroa, al acusarla de filtrar un audio en el que se le señala de abuso y advertirle públicamente: “Te voy a quitar todo”. La disputa se centra en una demanda por daño moral y se ha extendido a la custodia de las cenizas de Julián, polarizando a la familia y a la opinión pública.
Claves del caso
- Demanda por daño moral: José Manuel Figueroa acusa a Imelda Tuñón de haber filtrado un audio donde se le señala de abuso contra su hermano Julián cuando era menor.
- Amenaza pública: En redes sociales, Figueroa le advirtió: “No se filtró, la filtraste… atiende esa demanda porque te voy a quitar todo lo que la ley dicte, TODO”.
- Defensa de Tuñón: Ella asegura que no ha recibido notificación judicial formal y que el audio corresponde a una llamada privada, no a una declaración oficial. Afirma que no teme al proceso.
- División familiar: Figueroa cuestiona la asesoría legal de Tuñón, señalando que sus abogados solo atienden la sucesión de Joan Sebastian.
Disputa paralela: cenizas de Julián Figueroa
- Imelda Tuñón reclama custodia parcial de las cenizas de Julián, argumentando que por ley le corresponden y que deberían compartirse, sobre todo por su hijo en común.
- Maribel Guardia mantiene la custodia de los restos, lo que genera inconformidad en Tuñón.
- Respuesta de Figueroa: Criticó que Tuñón hable de daño hacia su hijo cuando, según él, sus declaraciones afectaron a toda la familia, incluida su madre y su hija.
Reacciones públicas
- Polarización en redes sociales:
- Parte del público respalda a Imelda Tuñón, defendiendo su derecho a expresarse.
- Otros piden que cese la confrontación mediática y que el caso se resuelva en tribunales.
Conclusión
El conflicto entre José Manuel Figueroa e Imelda Tuñón combina un proceso judicial por daño moral, acusaciones de filtración de audios, amenazas públicas y la disputa por las cenizas de Julián Figueroa. Más allá de lo legal, el caso expone la fractura interna de la familia Figueroa y mantiene a la opinión pública dividida entre apoyo y críticas hacia ambos protagonistas.
