El crecimiento turístico de Aguascalientes no puede entenderse sin un compromiso inquebrantable, la protección total de nuestra niñez. Esta reforma no busca señalar al sector turístico, busca fortalecerlo con estándares de prevención. Cuando hablamos de niñas, de niños y adolescentes, no estamos hablando de estadísticas, estamos hablando de personas en desarrollo, de derechos reforzados y de una obligación constitucional.
El artículo cuarto de la Constitución establece que en todas las decisiones del Estado debe de prevalecer el interés superior de la niñez. Y la Suprema Corte de Justicia de la Nación ha sido clara. Este principio obliga a adoptar medidas preventivas cuando exista la posibilidad de afectación a su integridad, incluso antes de que el daño ocurra.
La niñez no puede esperar a que el riesgo se materialice para que actuemos. Esta iniciativa parte de una premisa sencilla pero contundente. El desarrollo turístico debe de ir acompañado con un compromiso firme con la protección integral de niñas, de niños y adolescentes.
Diversos organismos internacionales han advertido que en ausencia de protocolos adecuados, ciertos entornos pueden convertirse en escenarios de vulnerabilidad para personas menores de edad. Frente a esta realidad, la omisión no es opción. ¿Qué buscamos con esta reforma? Primero, incorporar el interés superior de la niñez como el eje central y principio rector de toda política pública turística en nuestro estado.
Segundo, establecer la obligación de implementar protocolos administrativos preventivos que nos permitan detectar a tiempo y canalizar correctamente cualquier situación de riesgo. Tercero, aplicar medidas de verificación razonables y proporcionales cuando se viaje con niñas, niños o adolescentes con el único propósito de salvaguardar su integridad. Cuarto, dar claridad y respaldo al sector para que ante indicios razonables de peligro se tenga el deber de negar el servicio y dar aviso inmediato a las autoridades competentes.
Y quinto, fortalecer la capacitación permanente del sector turístico en materia de prevención y protección. Quiero ser muy clara, no estamos creando delitos ni invadiendo competencias, estamos cumpliendo con el mandato de la Corte de adoptar medidas para reducir riesgos donde nuestras niñas, niños y adolescentes puedan verse vulnerables. Proteger a la niñez no es un discurso, es una responsabilidad ética.
Con esta reforma, Aguascalientes se coloca a la vanguardia del turismo responsable con enfoque en derechos humanos. Agradezco a la diputada Jenny por este trabajo en equipo, en favor y en protección de todos los niños, niñas y adolescentes, porque la protección integral no debe limitarse al ámbito familiar o escolar, también debe de extenderse a los espacios donde se desarrolla la actividad económica y social. Legislar por la infancia es legislar por el futuro, porque cuando protegemos a nuestras niñas y niños estamos blindando el corazón de nuestro Estado.
