Llega el mes de noviembre y con él muchas emociones, que se van acomodando y que hacen que de pronto me frene en seco, y me detenga a pensar lo agradecida que me siento con cada segundo vivido, con cada momento que la vida me ha regalado y con cada momento que me ha confrontado; pero lo que más me gusta es encontrarme con esa deliciosa posibilidad de volver a nacer.La muerte, es lo más cierto e incierto que tenemos al llegar a este mundo, porque lo único seguro para todos es que ese día sin duda sucederá. Pero no sabemos cuándo, ni cómo, ni dónde. Pero lo sabemos y así como es la verdad más grande en nuestra existencia tambien es un evento sorpresa que nos mantiene al límite de nuestros pensamientos, llenos de preguntas y de suposiciones.Pero por eso me detengo, por que siento la necesidad de cuestionarme, “si hoy fuera el último día de mi vida, ¿me iría de este plano satisfecha?” Y eso me lleva a recorrer mi historia, mis procesos, mis aprendizajes, mis errores, mis retos, mis mayores alegrías. Y es ahí cuando empiezo a revivir un álbum fotográfico y un cúmulo de memorias y emociones.La muerte nos reta, nos confronta, pero, ¿qué pasa cuando mueres en vida y vuelves a nacer? ¿qué pasa cuando la vida da un giro inesperado y te sientes morir? ¿qué pasa cuándo te das cuenta que tienes que despedirte de tu antiguo yo para darle la bienvenida a ese ser en evolución que se replantea la vida? ¿qué pasa cuando en este mundo te das cuenta que no tienes que morir para volver a nacer? o si, pero sin dejar este plano material en el que te encuentras leyendo este texto. Tal vez ya lo has experimentado o tal vez no. Pero quién dijo qué es lo que debe ser . Al final de cuentas lo más importante es serte fiel a ti mismo. Ser congruente con lo que dices, piensas, sientes y haces ( se lee fácil, pero no lo es ). Este día no tengo lágrimas, tengo agradecimiento, no hay tristezas sólo recuerdos. Quiero agradecer la oportunidad de la vida, y los recuerdos de las personas que ya no están. Pensaré en la muerte para valorar la vida y abrazaré la vida cómo si no existiera la muerte.
