| «No podría contestar eso…». |
| «No podría contestar eso…». |
Para conocer la visión de la nueva titular, la periodista Danielle Dithurbide le realizó una entrevista. El puesto previo de la secretaria Ramírez en el gobierno obradorista había sido el de directora de Atención Ciudadana de la presidencia, antecedido por responsabilidades análogas desempeñadas por años.
En algún momento de la entrevista, la periodista hizo la pregunta sobre cómo va a aprender matemáticas un niño de segundo año de primaria. La respuesta de la maestra Leticia Ramírez fue: «No podría contestar eso». Lo que pudo haber pasado como un lapsus o un tropezón de alguien que asume una responsabilidad importante de manera súbita, se convirtió en un acto de sinceridad… En realidad, la nueva jefa de la educación pública en México ignoraba la forma en que se tendría que educar a las niñas y niños, no sólo en matemáticas, sino en la malla curricular de conocimientos esenciales como español, geografía, ciencias naturales y ciencias sociales.
Justo cuando el país enfrenta una de sus mejores oportunidades para despegar gracias a las condiciones geoeconómicas que otros países nos envidian y que podrían ser un parteaguas en la historia de nuestro desarrollo, las autoridades del gobierno morenista se dan el lujo de realizar experimentos ilegales con la educación popular; quizá a sabiendas de que sólo estarán generando un ejército de futuros desempleados o subempleados que, eso sí, serán carne de cañón electoral y de manipulación política.
Por lo que hemos escuchado de los profetas del populismo educativo, era importante eliminar del plan de estudios las materias que tienen tufo «neoliberal» (no podían faltar las falacias en este desvarío) y sustituirlas por nociones y actitudes de orden social orientadas a la generación de una conciencia comunitaria.
Sin embargo, consideramos que la eliminación o mutilación del saber en matemáticas implicará una severa limitación para los educandos, una verdadera discapacidad autoinfligida.
La enseñanza de las matemática se ha desarrollado ya no sólo con la visión de conocimiento estrictamente matemático; en cualquier modelo de aprendizaje moderno, las matemáticas, además de representar el lenguaje universal y común indispensable para la resolución de problemas de todas índole, se convierte, mediante su adecuada enseñanza, en la herramienta para desarrollar pensamiento abstracto, orientación a resolución de problemas y así contribuir a la formación de profesionales y técnicos con amplia capacidad para contribuir a la resolución de los problemas del país, y además insertarse de manera provechosa en el mercado laboral.
Jorge Romero Herrera[
