Sebastián Plá, doctor en Pedagogía por la UNAM, Instituto de Investigaciones sobre la Universidad y la Educación, Sistema Nacional de Investigadores: Hay dos dimensiones básicas ligadas, pero que se pueden separar: una es de carácter público, vinculado desde intereses inmediatos –económicos- en relación a las editoriales privadas, a las luchas electorales que están presentes y, sobre todo, para la elección presidencial del próximo año y, el otro lado, digamos, es más pedagógica, que también es política, ideológica, y ahí es donde se ha discutido menos en esta última instancia, pero también hay mucho qué plantear.
Sin lugar a dudas estamos en el debate político, por un lado, desaseo jurídico importante, no hay planes de estudios publicados por el Diario oficial, hay unas ideas generales, pero contenidos mínimos que tienen que saber los estudiantes por grado; pero por parte, hay algunas ideas en los consejos técnicos escolares, pero todavía no son oficiales.
En ese sentido, cuando se presenta un paro para detener la distribución, hay un desaseo jurídico por parte de la 4T; pero por el otro lado, tenemos una dimensión muy dramática, violenta que está construyendo un discurso sobre los libros de texto muy vinculado a las formas de como lo han hecho la ultraderecha en varias partes de América Latina y Estados Unidos en especial, eso me parece muy peligroso también.
En el debate público estamos ante una falta de claridad jurídica por parte del gobierno y una violencia extrema de la ultraderecha contra los libros de texto, contra la educación pública.
