La Secretaría de Desarrollo Urbano Municipal, encabezada por el Lic. Oscar Tristán, anunció que se pondrá bajo estricta revisión a los establecimientos comerciales y restaurantes que invaden las banquetas y obstaculizan el libre tránsito de los peatones. Destacó de manera particular el caso de un famoso negocio de desayunos ubicado en el cruce de las calles Nieto y F. Elizondo, el cual mantiene la acera totalmente invadida.
Durante una entrevista, el funcionario municipal explicó que, si bien la Ley de Ingresos actual contempla la posibilidad de que los comercios extiendan sus negocios hacia el exterior instalando mesas (con un cobro aproximado de 8 pesos diarios por silla), es un requisito indispensable que el espacio sea el idóneo para no afectar a terceros.
«Desde luego el espacio tiene que ser idóneo. Hay calles o andadores como el J. Pani o Venustiano Carranza que se prestan, pero hay otras que lamentablemente tienen banquetas de 1.50 o 2 metros. El tema del negocio en F. Elizondo y Nieto lo vamos a retomar», aseguró Tristán.
El Secretario enfatizó que la prioridad del municipio es garantizar el derecho al libre tránsito, haciendo especial hincapié en las personas con discapacidad. «Es molesto, sobre todo para las personas que tienen alguna discapacidad o usan silla de ruedas. ¿Cómo pasan por ahí? Tenemos que pensar en ese tipo de personas y estamos procurando que no se invada la libre circulación», declaró.
Cero tolerancia a refrigeradores y autos en aceras
Además de los restaurantes, la Secretaría de Desarrollo Urbano advirtió que no está permitido que las tiendas de abarrotes coloquen refrigeradores de hielo sobre la banqueta. De igual forma, se hizo un llamado a las agencias de vehículos, particularmente en la zona del Blvd. Colosio, que utilizan amplios espacios peatonales para exhibir sus unidades. «Las banquetas no son para que tengamos los coches, es para que pase la gente», sentenció.
Multas de hasta 2,000 pesos
Sobre las sanciones, el Lic. Oscar Tristán detalló que las multas por obstruir la vía pública oscilan entre los 1,000 y 2,000 pesos. No obstante, aclaró que el objetivo de la administración no es ser un gobierno recaudatorio, sino promover el orden y la inversión.
«Primero los requerimos y les pedimos que los quiten. No somos un municipio sancionador, queremos promover la inversión y todo, pero si no hacen caso, tenemos que llegar a sancionarlos», concluyó el titular, recordando que los permisos para estas áreas se otorgan en coordinación con la Dirección de Mercados.
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