. Hoy cerramos una deuda histórica con las mujeres de Aguascalientes. Con la aprobación de este dictamen, nuestra entidad tipifica el acecho como delito autónomo y lo reconoce.
Al mismo tiempo, se reconoce como una forma de violencia de género en la ley de acceso de las mujeres a una vida libre de violencia, porque la base de nuestra convivencia es el respeto y nadie tiene derecho a ejercer dominio sobre otro ni a tratar a una persona como objeto de persecución. Todos hablamos de libertad, pero la libertad no es una idea abstracta, es caminar al trabajo sin mirar atrás cada cinco minutos, revisar el celular sin miedo a cien mensajes de la misma persona, decidir con quién estar y con quién ya no. El acecho es una forma de violencia silenciosa, pero devastadora, no es un solo evento, sino un patrón de conducta, de vigilancia en el domicilio o en el trabajo, llamadas adhesoras, apariciones sorpresivas, interferencia en la vida diaria, acciones que por separado parecen pequeñas, pero que en conjunto forman una cárcel emocional.
Durante demasiado tiempo las víctimas escucharon de las autoridades un venga cuando le haga algo o un bloqueo de redes y ya. Esa respuesta era el reflejo de un sistema jurídico incompleto. Si alguien te sigue todos los días pero no te toca ni te insulta, era muy difícil que la justicia actuara.
El artículo 139 de ETER, que hoy aprobamos, cierra esa brecha y crea el delito de acecho. Sancionando a quien de manera reiterada y sin consentimiento vigile, siga o intente contactar a una persona por cualquier medio físico, digital o tecnológico, alterando el normal desarrollo de su vida cotidiana o causando una afectación psicológica. Con ello pasamos de una justicia reactiva que llega cuando ya hay sangre, hay una justicia preventiva, que actúa cuando la libertad empieza a ser amenazada.
El acecho suele ser el prólogo de tragedias que lamentamos en las noticias todos los días. Detrás de una agresión grave hay un historial de acecho que fue ignorado o minimizado. Al sancionarlo, ponemos un freno de mano a la escala de violencia antes de que llegue a lesiones graves o incluso feminicidios.
Esta reforma es también un homenaje a Valeria Macías, cuya historia de ocho años de persecución sin respuesta institucional, puso en evidencia ante el país entero la urgencia de esta ley, la ley Valeria. Aguascalientes la hace suya y hoy le hablo a las personas acechadas. Tu tranquilidad importa, tu miedo es fundado y ahora la ley te respalda.
