«Nadie debería sentirse observado, perseguido o vigilado de manera constante sin que exista una respuesta por parte de la ley». Con esa frase, el Pleno de la LXVI Legislatura puso sobre la mesa el dictamen para incorporar el delito de acecho al Código Penal del Estado.
La reforma busca reconocer y sancionar conductas reiteradas de vigilancia, seguimiento o persecución que alteran la tranquilidad, la seguridad y la libertad de las personas.
¿Qué es acecho, según la iniciativa?
No es una molestia aislada. Es el patrón: seguir a alguien, rondar su casa o trabajo, vigilar sus redes, aparecer donde está, enviar mensajes insistentes, usar GPS o cámaras para controlarla. Conductas que, sostenidas en el tiempo, generan miedo real y cambian la vida cotidiana de la víctima.
«Durante años muchas de estas conductas fueron minimizadas o vistas como simples molestias, cuando en realidad pueden alterar profundamente la vida de quienes lo padecen», expuso la diputada ponente ante el Pleno.
¿Por qué ahora?
Porque el acecho vive en una zona gris: no siempre hay golpes, pero sí hay control, intimidación y riesgo de escalar a violencia física, sexual o feminicidio. La ley, dijeron legisladores, «debe brindar herramientas para prevenir que esas conductas escalen».
Qué cambia
- Se crea el tipo penal de acecho en el Código Penal estatal
- Se sancionan conductas reiteradas (no un hecho aislado) que provoquen temor o afecten la libertad
- Se busca dar a ministerios públicos y jueces herramientas claras para investigar, dictar medidas de protección y sancionar
El dictamen —que se somete a votación del Pleno— se presenta como un paso para fortalecer el marco jurídico de protección a la integridad, seguridad y tranquilidad de las personas.
El mensaje del Congreso
«Hay conductas que no debemos normalizar. El acecho es una de ellas», remataron desde tribuna. «Tenemos la responsabilidad de construir leyes que respondan a las realidades que enfrenta nuestra sociedad».
De aprobarse, Aguascalientes se sumará a los estados que ya castigan el stalking, con un tipo penal enfocado en la prevención y en cortar la escalada antes de que sea demasiado tarde.
