La Secretaría de Desarrollo Social de Calvillo concluyó la semana pasada la primera entrega 2025 de sus dos programas insignia —Calvillo Vale y Calvillo Nutre— con una gira que alcanzó a 2,100 familias en cerca de 80 comunidades del municipio.
«Vamos directamente a las comunidades, igual que en el Martes Ciudadano, para que la gente no tenga que venir hasta la cabecera a hacer el trámite», explicó la titular de la dependencia, Cynthia Olague.
Vales de 100 pesos, no despensa cerrada
El programa más demandado es Calvillo Vale, una iniciativa del alcalde Daniel Romo que, según Olague, solo existe en Calvillo.
En cada entrega, cada beneficiario recibe 600 pesos divididos en seis vales de 100 pesos. A diferencia de la despensa tradicional —que incluye atún, aceite o arroz—, el vale permite comprar productos frescos.
«Pueden adquirir jitomate, pan, leche, carne… lo único que no pueden comprar es comida chatarra ni alcohol, porque es un apoyo para la economía familiar», precisó.
Dinero que se queda en Calvillo
Los vales solo se canjean en comercios locales afiliados. El tendero presenta los vales en la Secretaría y recibe el pago en un plazo de ocho días.
Para afiliarse, el comerciante debe llevar copia de su INE y comprobante de domicilio del negocio y firmar un convenio. «Así ayudamos a la gente y también al que apenas está iniciando su tiendita en una comunidad pequeña», dijo Olague.
Alta demanda y tres entregas al año
La funcionaria reconoció que la demanda supera la capacidad presupuestal:
- 2024: 5,000 solicitudes, 2,000 beneficiarios.
- 2025: 4,500 solicitudes, 2,100 beneficiarios atendidos en esta primera vuelta.
El registro se abre una vez al año, del 15 de enero al 15 de febrero, y se aplica un estudio socioeconómico. Las entregas se hacen en tres periodos: abril-mayo, agosto-septiembre y una tercera en diciembre —alrededor del 18 al 20— «por las fiestas, la Navidad y la Feria de Calvillo», indicó.
Las brigadas cubren delegaciones completas: en La Labor se atiende a Palo Alto, El Terrero, Piedras Chinas, Sauz de la Labor y El Zapote; en Ojocaliente y en la subdelegación de La Panadera se concentran las comunidades aledañas, para evitar traslados a la cabecera.
Olague añadió que, aunque el padrón ya está cerrado, se atienden casos urgentes —como enfermos renales— que llegan fuera de tiempo, canalizándolos a Calvillo Vale o a Calvillo Nutre.
«Nos encantaría tener 4,000 o 5,000 vales, porque es lo que la gente solicita. El presidente está buscando cómo ampliar el recurso y siempre contamos con el apoyo del Cabildo», concluyó.
