La economía mexicana atraviesa un momento de alta complejidad, marcado por bajo crecimiento, inflación elevada y caída en la inversión, según especialistas del Colegio de Economistas de la Universidad Autónoma de Aguascalientes.
La agencia Moody’s redujo la calificación crediticia de México de BAA2 a BAA3, colocándolo en el último nivel antes de perder el grado de inversión. Esta decisión refleja el débil avance en la reducción del déficit fiscal, la falta de ingresos suficientes y el lento crecimiento económico. Aunque no se prevé una crisis inmediata, se advirtió que si no se atienden las señales, podría haber salida de capitales y volatilidad cambiaria.
Factores de estancamiento
Las expertas señalaron que México enfrenta la llamada “trampa del estancamiento económico”, caracterizada por:
- Debilitamiento institucional
- Caída en la inversión de capital fijo
- Disminución de la productividad
- Incremento de la informalidad
Políticas públicas necesarias
Se destacó la urgencia de invertir en infraestructura, educación y salud, áreas que podrían mejorar la competitividad y atraer inversión. También se mencionó la necesidad de una reforma fiscal que amplíe la base tributaria y reduzca la dependencia de impuestos regresivos.
Pemex, CFE y gasto social
El apoyo financiero a Pemex y CFE fue identificado como un factor que limita la flexibilidad fiscal, al operar con pérdidas constantes. Sin embargo, se reconoció que el gasto social ha tenido efectos positivos al reducir la pobreza y fortalecer el consumo interno, aunque su sostenibilidad depende de una mayor recaudación.
Impacto en los hogares
La inflación se refleja directamente en la vida cotidiana:
- Frutas y verduras registraron un aumento del 21.4%.
- La canasta básica supera los 4,954 pesos, con mayor impacto en zonas rurales.
- Los salarios, incluso con incrementos al mínimo, se ven pulverizados por el alza de precios.
