Personal de la delegación del ISSSTE, específicamente del área de Recursos Humanos, se manifestó pacíficamente a las afueras de sus instalaciones para exigir un alto al hostigamiento laboral y la destitución de la Jefa de dicho departamento, a quien acusan de malos tratos y de vulnerar derechos laborales ganados desde hace años.
De acuerdo con el vocero de los inconformes, el conflicto no es nuevo. Desde el primer trimestre del año pasado se firmó una minuta de acuerdos con la representación sindical y la subdelegada de la institución; sin embargo, hasta el momento no han recibido ninguna respuesta oficial ni se han implementado mejoras, lo que obligó a los empleados a salir a protestar, aunque aseguraron que continúan atendiendo al público con normalidad.
Hostigamiento y jornadas fuera de horario Los trabajadores, que cumplen jornadas fijas de seis horas y media o de nueve horas, denuncian que las exigencias laborales no terminan cuando checan su salida. El personal asegura recibir llamadas telefónicas y mensajes de WhatsApp fuera de sus horarios, ignorando su derecho a la desconexión.
A esto se suman los malos tratos directos por parte de la Jefa de Recursos Humanos, de quien señalan ya tiene antecedentes similares en un centro hospitalario. Como ejemplo, relataron que la funcionaria les gritó y los corrió del área que utilizaban para comer —un derecho que ya tenían adquirido—, retándolos a «quejarse con quien quisieran».
Condiciones precarias: sin aire acondicionado ni áreas comunes La situación física del edificio agrava el descontento. Los empleados del cuarto piso narraron que laboran en un espacio sin ventanas que sufre de un calor sofocante. Denunciaron que, mientras el aire acondicionado de la oficina de la jefa fue reparado, el del resto del personal sigue descompuesto, obligándolos a llevar sus propios ventiladores desde casa. Además, se les arrebató el área designada para consumir alimentos, la cual contaba con los únicos ventanales que proporcionaban ventilación natural a toda la planta.
Intimidación ante las protestas Un grupo de entre 14 y 16 empleados, tanto de base como de confianza, firmaron las peticiones de mejora. Al ser cuestionados sobre el temor a represalias, el vocero confirmó que el amedrentamiento ya comenzó. Detalló que uno de los compañeros firmantes fue citado de manera enérgica por el Comité de Ética de la institución.
Aunque no se han registrado suspensiones ni descuentos salariales, los manifestantes consideran estas acciones como tácticas de intimidación. No obstante, recalcaron que cuentan con el apoyo de su representación sindical y buscarán agotar todas las instancias pacíficas y legales hasta obtener una resolución favorable y un cambio en la administración.
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