Cada 19 de mayo se conmemora el Día Mundial de la Enfermedad Inflamatoria Intestinal (EII), una fecha dedicada a visibilizar dos padecimientos crónicos que afectan a millones de personas en el mundo: la colitis ulcerosa y la enfermedad de Crohn.
Ambas son enfermedades autoinmunes, es decir, el propio sistema inmunológico ataca por error al intestino, provocando inflamación persistente, dolor abdominal, diarrea crónica, pérdida de peso y episodios incapacitantes que pueden afectar la vida diaria de quienes las padecen.
Padecimientos de por vida
A diferencia de otros trastornos gastrointestinales, la colitis ulcerosa y la enfermedad de Crohn no tienen cura. Requieren:
- Tratamiento médico permanente
- Monitoreo especializado
- Cambios en el estilo de vida
- Acceso continuo a medicamentos de alto costo
Organizaciones internacionales y asociaciones de pacientes aprovechan esta fecha para exigir mayor investigación científica, acceso a tratamientos innovadores y políticas públicas que garanticen atención oportuna.
Un problema silencioso
Especialistas señalan que la EII suele confundirse con gastritis o colitis común, lo que retrasa el diagnóstico durante años. La falta de información provoca que muchos pacientes enfrenten estigmas, aislamiento y dificultades laborales.
El Día Mundial de la Enfermedad Inflamatoria Intestinal busca precisamente romper ese silencio, promover la empatía y recordar que vivir con EII implica una batalla diaria que merece acompañamiento médico, social y emocional.
