Durante el programa Aún Brilla, el veterano Golo —referente de la vieja escuela chola— compartió detalles poco conocidos sobre los primeros grandes artistas urbanos que dieron forma al graffiti y la aerografía en Aguascalientes, mucho antes de que estas expresiones fueran reconocidas como arte.
Su testimonio rescató nombres fundamentales que hoy forman parte de la memoria cultural del barrio: Cháinez, de la 35, y Cobis, rotulista de la Asunción.
Cháinez: el aerografista que llevó el barrio hasta Chicago
Golo relató que Cháinez, integrante de la pandilla 35, fue el primer gran aerografista local. Su talento llamó tanto la atención que el gobierno estatal —entonces encabezado por Barberena Vega— lo apoyó para viajar a Chicago, donde ingresó a una asociación internacional de pintores de alto nivel.
Allí, Cháinez realizó obras de gran formato, entre ellas una pieza emblemática: la historia de los volcanes, una pintura que, según Golo, demostraba que el talento nacido en los barrios podía competir con artistas de cualquier parte del mundo.
“Que un vato del barrio llegara tan lejos… eso nos llenaba de orgullo”, recordó.
Cháinez también fue uno de los primeros en desarrollar placas y estilos propios, influyendo en generaciones posteriores de artistas urbanos.
Cobis: el rotulista que trajo el estilo angelino
Otro nombre clave es Cobis, rotulista de la colonia Asunción, considerado por Golo como el primer artista en traer a Aguascalientes el estilo angelino, característico de Los Ángeles y de la cultura chicana.
Sus rótulos, figuras femeninas y letras estilizadas imitaban con precisión el arte callejero del Este de Los Ángeles, convirtiéndose en referencia obligada para quienes buscaban aprender graffiti en los años 80 y 90.
“Sus trabajos parecían sacados directo de los muros de California”, dijo Golo.
Un legado que sigue vivo
Los testimonios de Golo permiten reconstruir una parte de la historia cultural de Aguascalientes que pocas veces aparece en los libros: la de los artistas urbanos que, desde la marginalidad, construyeron identidad, estética y comunidad.
Hoy, gracias a pioneros como Cháinez y Cobis, el arte urbano en Aguascalientes tiene raíces profundas y una tradición que sigue inspirando a nuevas generaciones.
