. El objetivo de las iniciativas consiste en establecer políticas, programas, y medidas de protección especiales para garantizar el ejercicio pleno y seguro del derecho del acceso a las tecnologías de la información y comunicación de niñas, niños, y adolescentes. De su estudio y análisis, los integrantes de esta comisión observamos que uno de los desafíos más grandes a los cuales se ha enfrentado la sociedad en los últimos años en el entorno digital el cual está en constante cambio y crecimiento con mayor interacción, pues las niñas, los niños, y los adolescentes se encuentran cada vez más expuestos a ello, ya que desde edades tempranas consumen una gran cantidad de contenido digital proveniente de plataformas en línea, así como de redes sociales las cuales cada vez son más complejas y en realidad son utilizadas por las infancias desde las primeros, desde los primeros años de edad. Es así que los integrantes de esta comisión consideramos que estar inmersos en un mundo digital conlleva a que las legislaciones estén en constante cambio, con la finalidad de que las nuevas generaciones reflexionen acerca de las acciones implementadas y las consecuencias que conlleva cada situación, fomentando con ello el respeto, la veracidad y la responsabilidad en la era digital, evitando conductas como el ciberacoso, la trata digital, la extorsión o el acceso a contenidos inapropiados y en consecuencia haciendo uso de la tecnología de manera segura
Participación diputada Arlette Muñoz Compañeras y compañeros diputados, hoy hago uso de esta tribuna para manifestarme a favor del dictamen recaído en los expedientes legislativos quinientos sesenta y cinco y seiscientos dieciocho relativos a la protección de niñas, niños y adolescentes en el entorno digital. Quiero destacar la importancia de lo que hoy se resuelve a través de este dictamen, derivado de una iniciativa que presenté hace varios meses con el fin de fortalecer nuestro marco jurídico frente a una realidad que hoy no podemos ignorar. Los entornos digitales forman parte de la vida cotidiana de nuestras niñas, de nuestros niños y de nuestros adolescentes.
Hoy, las redes sociales, las plataformas digitales y las tecnologías de la información, no solo representan herramientas de comunicación o entretenimiento, también se han convertido en espacios donde niñas, niños y adolescentes estudian, conviven, aprenden y desarrollan gran parte de su vida social. Sin embargo, también debemos reconocer que estos espacios pueden representar riesgos reales para su integridad, su privacidad y su bienestar. El ciberacoso, la violencia digital, la difusión indebida de contenido y muchas otras conductas que afectan a nuestros menores de edad, son problemáticas que exigen una respuesta institucional clara, preventiva y responsable.
Y precisamente ese es el objetivo de esta reforma, fortalecer la protección de niñas, niños y adolescentes en el entorno digital, garantizando no solo el acceso a las tecnologías de la información y comunicación, sino también un uso seguro y responsable, libre de violencia. Esta propuesta reconoce que el interés superior de la niñez debe protegerse también en el ámbito digital. Por ello, el dictamen fortalece acciones orientadas a prevenir riesgos digitales, a impulsar la educación y la alfabetización digital, promover el uso responsable de las tecnologías y reforzar la corresponsabilidad entre autoridades, instituciones educativas y familias.
Asimismo, se impulsa la promoción de herramientas de protección digital, navegación segura, protección de datos personales y mecanismos de prevención frente a contenidos o conductas que vulneren la integridad de los niños, de las niñas y los adolescentes. De igual manera, se fortalece la atención institucional para las víctimas de violencia digital, privilegiando en todo momento una perspectiva de infancia y la protección integral de sus derechos. Legislar en esta materia significa entender que los derechos de las niñas, niños y adolescentes deben garantizarse tanto en los espacios físicos como en los espacios digitales.
Y aquí es un tema que también tengo que reconocer que el diputado Roy lo ha atendido y agradezco este trabajo en equipo. La tecnología debe ser una herramienta de desarrollo, de educación y crecimiento y no un espacio de vulnerabilidad o de violencia. Hoy damos un paso importante para fortalecer un marco jurídico más preventivo y acorde a los desafíos actuales garantizando mayor protección y seguridad para nuestros niños, para nuestras niñas y adolescentes en los entornos digitales donde hoy se desarrolla gran parte de su vida.
