El sector agrícola enfrenta una crisis insostenible derivada de la falta de apoyos federales, el encarecimiento de insumos y el control de intermediarios, así lo denunció Heriberto Gallegos en recientes declaraciones, donde arremetió fuertemente contra las políticas de la autodenominada Cuarta Transformación (4T).
De acuerdo con Gallegos, el campo ha sido abandonado sistemáticamente por la Federación. Señaló que los actuales programas sociales se reducen a «migajas de fertilizante», mientras que los costos operativos se han disparado. Entre las principales afectaciones, destacó el precio del diésel, el cual fluctúa entre los 20 y 27 pesos, así como los incrementos desmedidos en la energía eléctrica y las complicaciones derivadas de la Ley de Aguas.
El problema del «Coyotaje» y las mafias de importación
Uno de los puntos más críticos señalados por el productor es el margen de ganancia de los intermediarios, conocidos como «coyotes». Gallegos ejemplificó esta situación con su propia cosecha:
«Yo produzco cebolla y tomate. Me la pagan a un peso el kilo, pero en la tienda la venden a 20 pesos. ¿Cómo la van a pagar a un peso?».
A esta crisis de precios se suma la competencia desleal permitida por las autoridades aduaneras. Denunció la entrada de «ajo chino» al mercado nacional, operado por mafias que han impactado severamente a los productores locales. Cuestionó directamente al Gobierno Federal por permitir estas entradas y no ejercer un control estricto en las aduanas.
Además, apuntó a la falta de una programación gubernamental para las siembras, lo que provoca temporadas de sobreproducción donde el producto no vale nada, seguidas de etapas de escasez con precios estratosféricos para el consumidor final.
Contraste de apoyos: Estado vs. Federación
A nivel local, Gallegos reconoció los esfuerzos de la gobernadora del estado por mitigar la crisis. Destacó que el gobierno estatal ha incrementado la inversión, destinando aproximadamente 400 millones de pesos este año, con un enfoque particular en el Distrito de Riego.
Sin embargo, lamentó que la Federación haya recortado sus aportaciones. Explicó que anteriormente, en programas de concurrencia, el Gobierno Federal aportaba el 50% de la inversión para maquinaria, el Estado el 25% y el productor el 25%. En la actualidad, la carga ha recaído casi por completo en el estado y los campesinos. Como ejemplo, mencionó la reciente adquisición de una peladora de tomate de hoja con un costo de 850 mil pesos, para la cual recibió un apoyo estatal de 150 mil pesos, sin participación federal.
Movilizaciones campesinas y el magisterio
Ante la desesperación del sector, Gallegos confirmó que existen intenciones de movilización por parte de grupos campesinos, aunque aclaró que él no está organizando dichos paros. Subrayó que las protestas están planeadas para sedes como Guadalajara (Jalisco), Ciudad de México y Nuevo León, pero hizo un llamado a no afectar a Aguascalientes mediante bloqueos, ya que la industria local y los ciudadanos serían los más perjudicados por un problema de origen federal.
Finalmente, sobre temas políticos y sociales, fue tajante al declarar que «el populismo no es bueno» y que las políticas actuales están llevando la economía hacia abajo. Al ser cuestionado brevemente sobre los recientes conflictos sindicales en el gremio magisterial durante el Día del Maestro, se limitó a mencionar que hubo temor por parte de las coordinadoras, lo que derivó en el adelanto del fin del ciclo escolar, aunque aclaró no haber asistido a los eventos oficiales.
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