Con hoteles prácticamente llenos, un incremento en la llegada de vuelos y llenos totales en atractivos como la pista de hielo, la reciente verbena superó la afluencia de su edición anterior. Así lo aseguró Mauricio González López, quien presentó un balance positivo de la festividad apoyado en lo que denominó «termómetros muy claros».
Durante un encuentro con medios de comunicación, González López hizo frente a las opiniones sobre una supuesta baja asistencia, argumentando que los indicadores clave de turismo y entretenimiento cuentan una historia de crecimiento sostenido.
Para sustentar el éxito del evento, destacó los factores principales donde se registró mayor actividad frente al año pasado:
- Vuelos al alza: Se reportó una mayor cantidad de visitantes que arribaron al estado a través de las aerolíneas.
- Ocupación hotelera: Los hoteles ubicados alrededor del perímetro ferial registraron llenos casi totales, especialmente durante el segundo, tercero y cuarto fin de semana.
- Atractivos abarrotados: Instalaciones familiares como la pista de hielo reportaron llenos constantes, tendencia que también se reflejó en una mejor asistencia a la Fiesta Brava.
A este flujo de visitantes, González López sumó el fuerte impacto de los alojamientos alternativos: “El creciente número de Airbnb que se ofrecen y el creciente número de casas que se están rentando en el perímetro ferial, lógicamente hace que siga creciendo la cantidad de personas, turistas y visitantes”.
Falta de medición en el sector restaurantero
Al ser cuestionado sobre las quejas de algunos locatarios y restauranteros —quienes afirmaron no haber superado las ganancias de la edición pasada—, González López señaló que a muchos de estos negocios les faltan «estadísticas muy objetivas y comparables».
Aseguró que los empresarios que sí miden con rigor sus ventas y la cantidad de comensales año con año reportaron excelentes números. «Con los que yo hablé y pregunté, les fue muy bien (…) es gente que sí compara sus ventas contra el año pasado», subrayó.
Finalmente, desestimó las opiniones aisladas de que la feria lució con poca gente, aclarando que la percepción depende totalmente de la zona y el horario: «Si vas a la zona de los antros a las 4 o 5 de la tarde un martes, pues sí va a estar vacía», concluyó, reafirmando que durante los fines de semana el perímetro estuvo a su máxima capacidad.
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