. Decía José Ángel Conchelo que podemos diferir profundamente en opiniones, que podemos diferir en una perspectiva diferente a nuestras compañeras o compañeros, pero que esa opinión y esa perspectiva, decía, son para mí profundamente respetables, en tanto que representan lo más hermoso que un ser humano puede tener, que es su dignidad y que es su personalidad.
En la Revolución Francesa hay una frase hermosa que me ha cautivado, de Voltaire, donde dice, podría no estar de acuerdo con lo que dices, pero daría hasta mi vida por defender tu derecho a decirla. Una de las máximas en la libertad de expresión. Cuando hacemos un análisis de nuestras democracias, sobre todo de las democracias tiernas, nos damos cuenta que el viejo continente, pues nos lleva como dos mil años de ventaja.
Cuando vemos la literatura hebrea, que es algo que también a mí me apasiona, y no hablo de la Biblia para que no digan que me meto en religión y que por ahí quizá pueda meterme en un problema, porque luego se cuela el mosquito y se engulle el camello. Y veía un día un pasaje donde iba Pablo de Silas, antes Saulo, y un día lo aprenden y dice que fue azotado, fue encarcelado, y al siguiente día le dicen, te puedes ir. Y él dice, no, ¿cómo que voy a ir? Sin haber estado en presencia de un tribunal de la causa, donde yo tenga mi derecho a defenderme.
Aquí en nuestro país, el presidente Felipe Calderón, 2008-2016, inició un nuevo sistema de justicia acusatorio, penal y adversarial, justamente para proteger un derecho, porque no queríamos más inocentes presos. Y ahí vinieron los juicios orales. Pero cuando yo veo lo de Pablo, digo, ¿cómo es posible? Si en el viejo continente desde hace más de dos mil años ya existían los juicios orales, y aquí estamos iniciando.
Por eso es que tampoco debemos de preocuparnos, porque lo que hoy tenemos es eso, es una democracia tierna, es una democracia incipiente, y como todas y todos nos damos cuenta, todavía hay mucho por hacer, y esto es muestra de ello. Pero también déjenme decirles una cosa, desde niño he participado, no es tanto un partido político, porque para mí es una forma de vida, un partido humanista que respeta la dignidad de la persona, y desde niño algo que me ha cautivado es que esto en el siglo pasado no hubiera sucedido, porque inmediatamente hubiera sucedido un escenario distinto, y me siento orgulloso de haber sido parte de esa lucha junto con mis padres y mi familia, para que hoy la libertad de expresión, como lo que hoy acaba de suceder, pueda darse ante una gobernadora que dijo adelante, adelante, que hable, como Alejandro Magno, cuando pasó por Frigia, que dijo adelante. Y así todos y todas y todos tenemos que seguir adelante, hay mucho por hacer, y efectivamente, como lo dice la regidora, como lo dice, hemos dado una lucha donde todos los días, de día y de noche, estamos en la calle trabajando, todos los días en la presidencia municipal, todos los días en las colonias, no sólo escuchando, sino resolviendo, y desde luego esforzándonos hasta el límite de nuestras capacidades, a eso estamos llamados, la gente lo sabe, la gente sabe que venimos de una cultura de esfuerzo, de trabajo, que es lo que nos une hoy con Ayuso, el trabajo, exaltar los valores familiares, exaltar las libertades, y eso es lo que seguiremos haciendo.
Y miren, no es casualidad tampoco que hoy estemos en este lugar, este lugar, señora Ayuso, en 1914, después de un gran movimiento revolucionario, donde no se ponían de acuerdo las fuerzas vivas de la revolución, donde el país vivía hambre, caos, desorden, que es lo que nosotros estamos en contra, queremos un país con orden, una patria generada y ordenosa y más digna para todos, y este lugar fue el escenario justamente para que todas esas fuerzas vivas de la revolución, de todo el país, aquí se reunieran. Una gran mujer, ¿saben qué más hay en común? Hoy, una mujer gobierna nuestro país, y que es doctora, hoy, una mujer gobierna nuestro estado, y que es doctora, y una mujer hoy aquí presente gobierna una de las ciudades más importantes como lo dijo el regidor Gustavo, del mundo. Todo eso nos identifica, y justamente a propósito de que estamos cumpliendo 450 años de la fundación de Aguascalientes, que los cumplimos el 22 de octubre, justamente lo que hemos hecho es exaltar a las mujeres, mujeres peninsulares, mujeres que venían de España a buscar una nueva vida en estas tierras, mujeres como Catalina de Ayala, Miquela de Ayala, María Islas, Juana de la Torre, todas ellas peninsulares, pero con sed de libertad, con sed de justicia, con sed de prosperidad, de trabajo, de orden, libertad y progreso.
Agradezco la presencia aquí de nuestro presidente del Congreso, Roy, muchas gracias, de María José, Presidenta del Supremo Tribunal de Justicia del Estado, las senadoras y senadores presentes, rectores, autoridades civiles y militares, a todas y todos colegios, barras de abogados, a todos los que formamos esta preciosa comunidad. Hace un rato se mencionaba el himno de Aguascalientes, y el himno de Aguascalientes dice Tierra Ilustre de Chávez y Arteaga. Presidenta Chávez era de la Chona, Jalisco.
Arteaga era de la Ciudad de México, pero para ellos Aguascalientes era su tierra, por eso hasta quedaron con letras doradas en nuestro himno del Estado. Pelea de Gallos es una canción compuesta por un chileno, imagínense, Juan S. Garrido, que cuando la interpretó, estando aquí Manuel M. Ponce, un gran músico zacatecano, se quedó impresionado, pero él ya era Manuel M. Ponce, pues ya era un sinodal, y cuando escucha por primera vez Pelea de Gallos de Juan S. Garrido, chileno que venía aquí a la feria, le dice, ¿qué te pareció, maestro?, le dice a Manuel M. Ponce, y él le dice, Juanito, me encantó excepto una cosa, le dijo a Juan S. Garrido, que yo no se la compuse a mi tierra, siendo de Zacatecas, él veía Aguascalientes como su tierra, y Aguascalientes desde que fue fundado en 1575, desde su fundación venía gente de Querétaro, venía gente de Michoacán, de Jalisco, venía gente a registrarse, a casarse, porque desde entonces ya pintábamos bien, ya pintábamos una tierra de prosperidad, que es lo que hoy nos identifica con Madrid. Entonces, pues hay muchas cosas desde luego que celebrar, y desde luego que también que tenemos que trabajar en estos más de cuatro siglos, que nos sigan inspirando para seguir construyendo ciudades más justas, más prósperas, más abiertas, y siempre mirando a nuestro pasado con respeto, a nuestro presente con responsabilidad, y nuestro futuro con esperanza.
Y no quiero terminar sin antes agradecer al licenciado Luis Alberto Villarreal y a Aurora Jiménez, primera voluntaria del Estado. Muchas gracias. ¡Que Dios bendiga México! ¡Que Dios bendiga Aguascalientes! ¡Viva México! Para el desahogo del octavo punto del orden del día, solicito a las y los presentes entonar el himno del Estado de Aguascalientes.
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