Tras el anuncio de su renuncia para buscar la gubernatura, Salma Luévano fue cuestionada por la prensa respecto a su participación en las encuestas que comenzaron a levantarse desde el mes de marzo y sobre posibles bloqueos al interior de su partido.
Ante la duda de si se le había cerrado la puerta para participar en dichos ejercicios estadísticos, Luévano fue tajante al aclarar que los sondeos actuales no tienen carácter oficial. «Sabemos que las encuestas que hay ahorita no son las encuestas del partido», afirmó la exfuncionaria.
Durante su intervención, Luévano destacó la importancia de transmitir un mensaje claro a nivel local, apoyándose en las directrices de la dirigencia nacional. Hizo referencia a un mensaje contundente emitido por «nuestra nueva presidenta Ariadna Montiel», el cual advierte sobre los riesgos de dar por sentados los triunfos electorales.
Según Luévano, si quienes ganan las encuestas se confían y se creen «seguros», se corre el riesgo de retroceder en el combate a la corrupción. Fue bajo este argumento que reiteró la necesidad de su renuncia, asegurando que su objetivo es evitar cualquier mal uso de recursos públicos, un acto que, según sus palabras, reafirma la honestidad y congruencia con la que siempre se ha conducido.
Síguenos en redes sociales.
