En medio de la tensión generada por el desalojo de comerciantes ambulantes en el Centro Comercial Agropecuario, voces públicas han hecho un llamado urgente a privilegiar la comunicación y rechazar cualquier forma de violencia como vía de solución.
Defensa de los comerciantes y necesidad de consenso
Durante una atención a medios, se subrayó que los vendedores ambulantes, aunque carecen de un espacio fijo, dependen de sus ingresos diarios para sostener a sus familias y cubrir gastos básicos. Por ello, se insistió en que la respuesta institucional debe ser de apoyo y acompañamiento, evitando la coacción o el uso de la fuerza. La postura reiterada es que la mejor salida al conflicto es alcanzar acuerdos mediante el diálogo, buscando un esquema de “ganar-ganar” que beneficie tanto a comerciantes como a condóminos.
Revisión de protocolos y cero tolerancia al abuso de autoridad
Ante cuestionamientos sobre el actuar de las corporaciones de seguridad, se enfatizó que cualquier sanción debe estar respaldada por evidencias. Se advirtió que, de comprobarse un abuso de autoridad, este deberá castigarse sin excepciones. Se sugirió que el Secretario correspondiente revise los protocolos de actuación policial, con el fin de garantizar que los elementos cumplan con su deber de manera correcta y transparente. La revisión de lineamientos se considera esencial para recuperar la confianza ciudadana y asegurar que las fuerzas de seguridad actúen conforme a derecho.
Clima actual
El llamado a la no violencia y al consenso se convierte en un punto clave para desactivar la tensión que persiste en el Agropecuario. La exigencia es clara: abrir espacios de comunicación que permitan resolver el conflicto sin afectar a las familias que dependen de la venta ambulante, ni a los condóminos que buscan preservar el orden en el centro comercial.
