Algo nos queda claro: Danna Paola ha tenido una evolución radical en su carrera e imagen. Todos la conocimos como la tierna María Belén, luego como la icónica Patito de Atrévete a soñar, y ahora, tras 21 años de carrera, asegura que por fin se ha encontrado a sí misma.
La transformación no solo es estética. En la conferencia de prensa por el estreno de su videoclip XT4SIS, Danna habló de ese quiebre con su pasado infantil:
«Hubo un momento después de Mundo de caramelo que hubo este rollo de ‘me está costando mucho ser adulto, porque vivía tanto en este mundo de… llevo tanto tiempo trabajando la opinión de la gente’. Me llevó a decir: ‘yo quiero vivir en mi mundo de caramelo'».
Pero su «mundo de caramelo» ahora es distinto. «Experimenté a un nivel sin límites mi sexualidad, la música y he dejado de preocuparme con lo que dicen y es mi versión de mundo de caramelo de verdad», explicó.
Y justo en ese tenor, frente a los rumores por su delgadez, fue tajante:
«Yo, hoy en día, me siento más sexy que nunca, dejé justo esta parte de que me dejara de importar lo que opinan, dicen o no dicen de mí. Yo estoy tan feliz conmigo, con mi vida, con mi proyecto, con mi cuerpo, creo que es algo que tenemos justo que empoderar para mucho más. Allá afuera, a todos, de verdad, ámense mucho, eso es lo más importante».
La polémica que la persigue
La nueva imagen de Danna no ha pasado desapercibida. Desde su paso por Élite ha sido duramente criticada por su apariencia física, algo que medios han calificado como body shaming, y que incluso llevó a su amigo Alejandro Speitzer a pedir respeto: «Me parece muy mal que estén hablando del físico de una persona… hay que ser muy respetuosos».
Las imágenes de los Premios Juventud 2022, donde lucía extremadamente delgada, viralizaron la preocupación por su salud, con comentarios sobre «los huesos que se resaltan en su espalda y en su pecho». La propia cantante respondió entonces con un contundente: «No es mi cuerpo, no opino querido».
Maryfer Centeno: «Es un corte simbólico con la niña buena»
Para la grafóloga y especialista en lenguaje no verbal, el discurso de Danna es una declaración de autonomía.
«Cuando dice ‘dejé de preocuparme por lo que dicen’, su cuerpo lo acompaña. Ya no hay encogimiento de hombros, no hay mirada hacia abajo como en sus entrevistas de adolescente. Hay una postura abierta, pecho proyectado, barbilla arriba. Es lenguaje de poder», analiza Centeno.
La experta señala que la referencia constante a Mundo de caramelo no es nostalgia, es resignificación: «Antes era la canción que la industria le impuso. Ahora ella la toma, la sexualiza y la convierte en manifiesto. Es como decir: ‘ese caramelo ya no es para niños, es mío'».
Sobre la frase «me siento más sexy que nunca», Centeno apunta: «No está pidiendo permiso. No dice ‘espero verme bien’. Afirma. Esa es la diferencia entre la Patito que pedía aprobación y la Danna que hoy se autovalida».
Miriam Cervantes: «La delgadez es narrativa, no solo estética»
La consultora en imagen pública Miriam Cervantes ve en el cambio una estrategia de branding muy calculada.
«Danna está haciendo lo que muchas ex estrellas infantiles no logran: matar al personaje sin matar a la artista. María Belén y Patito eran dulzura, trenzas, colores pastel. Hoy vemos cuero, transparencias, rubio platinado, lencería con símbolos religiosos. Es provocación consciente», explica.
Cervantes advierte que la delgadez extrema, que ha generado rumores de manga gástrica y pérdida de 47 kilos, se ha convertido en parte del relato: «Ella no niega el cambio físico, lo capitaliza. Dice ‘estoy perfecta de salud’ y ‘estoy feliz con mi cuerpo’. Está tomando el control de una conversación que antes la controlaba a ella».
Para la especialista, el mensaje final de amor propio es clave para su nueva era: «No es un discurso de víctima. Es de dueña. En una industria que la sexualizó desde niña, hoy ella decide cómo, cuándo y cuánto mostrar. Esa es la verdadera XT4SIS: la explosión controlada de su imagen».
