El Centro Comercial Agropecuario vivió un operativo de desalojo en el que comerciantes ambulantes fueron retirados de áreas comunes y estacionamientos tras vencer el plazo de 72 horas otorgado por la administración. La acción contó con la participación de la policía municipal, estatal y la Guardia Nacional, lo que generó inconformidad entre los vendedores afectados.
Operativo y reacción de los comerciantes
Los vendedores denunciaron afectaciones económicas y acusaron intimidación y uso excesivo de la fuerza. Además, presentaron una queja ante la Comisión Estatal de Derechos Humanos, argumentando contradicciones en los acuerdos de la asamblea, pues mientras se autorizó el uso de espacios para casetas de cobro, ellos fueron desalojados.
Postura de la administración
Ignacio Humberto Arredondo Becerra, presidente del Consejo de Administración del Agropecuario, aseguró que las notificaciones se realizaron conforme a derecho y con fedatario público. Señaló que la mayoría de los comerciantes ya se regularizó y que únicamente entre 20 y 30 personas se resisten. Subrayó que el comercio informal representa competencia desleal y afecta a más de 20 mil familias de condóminos.
Contexto del conflicto
Desde diciembre se llevaron a cabo mesas de trabajo en las que se votó en contra de permitir vendedores en áreas comunes. Los condóminos sostienen que los ambulantes no pagan cuotas y deterioran la calidad del espacio. Por su parte, los comerciantes piden abrir mesas de diálogo para resolver un problema que consideran histórico.
Ambiente actual
El desalojo ha dejado un clima de tensión e incertidumbre entre locatarios y comerciantes, con denuncias de intimidación y reclamos de trato desigual. El conflicto sigue abierto y la exigencia de diálogo se mantiene como la principal vía para buscar una solución.
