Con gran orgullo y meses de arduo trabajo coordinado, el municipio de Calvillo celebra un hito histórico: el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) ha otorgado la Indicación Geográfica Protegida a la «Guayaba de Calvillo». Así lo anunció el alcalde Daniel Romo, destacando este reconocimiento como un honor a años de tradición, esfuerzo y conocimiento ancestral.
El pasado 2 de marzo, este fruto emblemático de Calvillo se convirtió en un bien nacional protegido, lo que significa que su nombre solo podrá ser utilizado para las guayabas cultivadas en las huertas de este municipio, con la autorización del IMPI. «Nuestra guayaba es única», afirmó el alcalde Romo, resaltando su «aroma intenso, su pulpa firme y color crema y ese sabor dulce» que la distinguen.
Esta distinción no solo protege la historia y el legado de los productores que han cultivado la guayaba por generaciones, sino que también fortalece la identidad de Calvillo a nivel nacional e internacional. A partir de ahora, ninguna otra fruta en México podrá llevar la etiqueta de «Guayaba de Calvillo» si no proviene de sus tierras, cultivada con esmero y seleccionada a mano bajo el conocimiento heredado de los antepasados.
El reconocimiento abre nuevas y significativas oportunidades, especialmente en el mercado internacional. Actualmente, cerca del 70% de la producción se consume en el mercado nacional. Con esta protección, se espera que la «Guayaba de Calvillo» llegue a más países, distinguiéndose por su alta calidad y asegurando un valor justo para el trabajo de sus productores.
El alcalde Romo extendió su agradecimiento a todos los involucrados en este logro: a los agroproductores calvillenses por su esfuerzo y amor por la tierra; a la Universidad Autónoma de Aguascalientes y al INIFAP por el conocimiento científico; a la Universidad Tecnológica de Calvillo por su cercanía con los productores; al gobierno del estado de Aguascalientes y a la gobernadora Tere Jiménez por su respaldo; y al IMPI por acompañar el proceso. También reconoció el trabajo de su equipo municipal, que dio seguimiento al proyecto.
«A partir de ahora la Guayaba de Calvillo no solo representa un fruto excepcional, representa trabajo, tradición, identidad y el orgullo de una tierra que comparte con México y con el mundo lo mejor de su campo», concluyó el edil.
