El Senador Juan Antonio Martín del Campo, del Partido Acción Nacional (PAN), abordó la recién presentada reforma electoral, destacando su disposición a discutirla siempre y cuando se enfoque en fortalecer la democracia, la participación ciudadana y la transparencia, haciendo énfasis en puntos cruciales para su partido.
Martín del Campo comenzó señalando un cambio en la dinámica política: «Todas las reformas electorales siempre habían venido de la oposición», argumentando que estas surgían tras los procesos para corregir fallas e injerencias gubernamentales. Rememoró la evolución del sistema electoral mexicano, desde la Comisión Federal Electoral en 1977, pasando por la creación y autonomía del IFE (1990 y 1996) hasta su transformación en el INE en 2014, siempre buscando un «órgano autónomo, ciudadano, que sea el árbitro electoral».
El Senador destacó la eliminación del nepotismo en la reforma como un acierto, algo que el PAN ya había aprobado y que «es un insulto al pueblo». Sin embargo, manifestó su preocupación por la seguridad y la injerencia del crimen organizado en las elecciones. «Si alguien toma recursos del crimen organizado, vámonos, se le quita la candidatura a ese candidato y también igual al partido», sentenció, citando casos como el municipio de Tequila o la situación en Tabasco, donde el crimen ha infiltrado a autoridades.
Otro punto de discusión para el PAN es la «sobrerrepresentación». Martín del Campo criticó que, aunque Morena obtuvo el 54% de los votos, tiene un 74% de representación en el Congreso, una diferencia del 20% que considera un «agandalle». Abogó por un sistema que refleje fielmente el número de votos en las urnas para garantizar «equilibrios en nuestra democracia». Puso como ejemplo el Congreso local de Aguascalientes, donde, a pesar de que el PAN ganó en las urnas, no tiene diputados plurinominales, siendo la mayoría de estos de Morena para «tener parte de ese equilibrio» y voz de todas las fuerzas políticas.
Respecto a la propuesta de reducción del 25% del presupuesto a los partidos políticos, el Senador Martín del Campo afirmó que el PAN «no tiene ningún problema» y que, de hecho, el partido tiene una tradición de autofinanciamiento y cuotas de sus miembros. Sin embargo, advirtió que una «democracia cara» es preferible a una «tiranía barata», y que la reducción propuesta representa apenas el «0.0001%» del presupuesto federal, impactando mayormente a los partidos pequeños y sin generar un ahorro significativo. Cuestionó el destino de grandes sumas de dinero en fideicomisos desaparecidos, como el del Senado de la República.
El Senador celebró que el PREP (Programa de Resultados Electorales Preliminares) se mantenga, ya que otorga «certidumbre» a la ciudadanía la noche de la elección.
Finalmente, Martín del Campo explicó que la propuesta de Morena, de no incluir las condiciones de su partido (exclusión de dinero del crimen organizado y fin a la sobrerrepresentación), no contará con su apoyo. Advirtió que, al ser una reforma constitucional, requiere dos terceras partes de ambas cámaras. Si no se logra, la reforma no pasaría. Denunció que el trasfondo de la reforma es el deseo de Morena de «tener el control de las dos cámaras», para aprobar cualquier ley y tener «todo el control total».
En cuanto a los procesos internos del PAN, el Senador adelantó que el 21 de marzo se realizará una reunión del Consejo Nacional en la Ciudad de México, donde se definirá la «ruta crítica» y el procedimiento para la selección de candidatos, considerando opciones como el método tradicional, la decisión del Comité Ejecutivo Nacional, o encuestas.
