En un llamado urgente a priorizar el bienestar emocional, Claudia Bermúdez, psicóloga y tanatóloga, ha enfatizado la importancia de la salud mental, un aspecto a menudo relegado en la vida cotidiana. Bermúdez destacó que la falta de atención a nuestras emociones puede conducir a situaciones estresantes, ansiedad y, eventualmente, a la toma de malas decisiones.
«Muchas veces dejamos esto de lado pensando que nuestras preocupaciones, pues como son algo cotidiano… podemos continuar con ellas a lo largo de nuestra vida sin darle la atención necesaria», explicó Bermúdez. Sin embargo, advirtió que ignorar el impacto acumulativo de pequeñas situaciones molestas puede llenar un «saco de piedritas» que afecte profundamente nuestra salud mental.
La Comunicación Asertiva como Herramienta Fundamental
La tanatóloga subrayó que en la actualidad es crucial cuidar las emociones y aprender a gestionarlas. Uno de los puntos centrales de su mensaje fue la necesidad de una comunicación asertiva, incluso en conversaciones incómodas. «Es importante que le expresemos a las personas que nos rodean que esas conductas o situaciones en las que nos ponen no son agradables para nosotros», afirmó.
Bermúdez ofreció una guía práctica para estas interacciones difíciles:
- Momento Adecuado: Si la emoción es muy intensa (por ejemplo, enojo), no es el mejor momento para hablar. Es preferible posponer la conversación para cuando la emoción se haya «enfriado», siempre poniendo un tiempo límite.
- Enfoque en la Conducta, no en la Persona: Al expresar el malestar, es vital centrarse en la conducta específica que afecta, no en la persona. Explicar cómo esa conducta impacta y cómo podría ser sustituida para mejorar la relación.
- Negociación y Acuerdos: La comunicación debe buscar la negociación y la llegada a acuerdos, reconociendo también el derecho de la otra persona a expresar su malestar o dificultad para modificar una conducta.
Responsabilidad Personal y Bienestar Colectivo
Bermúdez hizo hincapié en que hablar de temas incómodos no necesariamente debe terminar en discusión, sino que el diálogo, aunque genere molestias, busca el bienestar. Insistió en que la responsabilidad de generar bienestar en nuestro entorno recae en cada individuo. «Los responsables para hacerlo somos justamente nosotros, no le dejemos esta responsabilidad o culpa… a las demás personas», puntualizó.
Finalmente, la psicóloga y tanatóloga hizo un llamado a evitar normalizar la violencia en cualquier ámbito y a reconocer que, por pequeños que parezcan nuestros cambios individuales, tienen el poder de modificar el sistema y, en última instancia, a la sociedad. La salud mental es un pilar para el bienestar general, y es responsabilidad de todos cultivarla y cuidarla.
