El especialista en desarrollo urbano, Juventino Romero de la Torre, advirtió que la ciudad de Aguascalientes enfrenta un punto crítico en su crecimiento y señaló la urgencia de detener el modelo de expansión horizontal que actualmente domina la mancha urbana. Según el experto, este desequilibrio está afectando severamente la calidad de vida de los habitantes, la movilidad y la competitividad económica de la región.
Durante un reciente panel, Romero de la Torre destacó que la tendencia actual de crecimiento en la ciudad es de un 85% de desarrollo horizontal frente a apenas un 15% de desarrollo vertical. Esta expansión desmedida hacia las periferias genera un claro desequilibrio entre el espacio público, las vialidades y la vivienda, provocando trayectos cada vez más largos e ineficientes para la población.
La productividad, rehén de la mala planeación El especialista enfatizó que la dispersión urbana tiene un impacto directo y negativo en la productividad de las empresas, la cual depende de tres pilares fundamentales que hoy se encuentran vulnerados:
- Calidad de la vivienda: Advirtió que cuando las viviendas no ofrecen condiciones adecuadas para el descanso, los trabajadores llegan agotados a sus empleos, mermando su rendimiento.
- Movilidad y traslados: La lejanía de los fraccionamientos periféricos obliga a las personas a invertir gran parte de su tiempo libre en el transporte. Para mitigar esto, propuso acercar la vivienda a los centros de trabajo y favorecer contundentemente el uso del transporte público sobre el automóvil particular.
- Espacios públicos de calidad: Aseguró que contar con espacios públicos limpios y funcionales puede incrementar la productividad del comercio y los servicios locales entre un 20% y un 30%, además de garantizar el derecho a la recreación familiar.
El rescate mediante la «ciudad compacta» Para revertir esta problemática, Romero de la Torre propuso la adopción del modelo de «unidad habitacional», tomando como referencia exitosa el Centro Urbano Presidente Alemán en la Ciudad de México. Este enfoque busca consolidar una «ciudad compacta» mediante desarrollos verticales de alta densidad que integren vivienda social, áreas recreativas, escuelas y comercio en un mismo entorno.
El arquitecto reconoció que actualmente las constructoras en Aguascalientes suelen enfocar la poca vivienda vertical disponible en sectores de clase media-alta y alta, dejando a la clase trabajadora sin opciones céntricas. Por ello, hizo un llamado a generar políticas públicas claras y a promover un «cambio de mentalidad», tanto en los desarrolladores inmobiliarios como en los compradores, para que reconozcan los beneficios de vivir en departamentos bien ubicados donde todo se pueda resolver a pie.
Finalmente, el experto concluyó que continuar con la expansión descontrolada encarece drásticamente la provisión de servicios básicos municipales, como el agua, por lo que urgió a una coordinación inmediata entre el gobierno y el sector privado para replantear el futuro urbano de Aguascalientes.
