– El nivel del acuífero que abastece a la zona metropolitana de Aguascalientes continúa descendiendo de manera acelerada. De acuerdo con el titular del Instituto del Agua del Estado (INAGUA), Noel Mata, cada año el manto freático disminuye entre 60 y 80 centímetros, una tendencia que coloca a la entidad en una situación de riesgo hídrico creciente.
El funcionario explicó que la extracción de agua supera por mucho la recarga natural, lo que ha generado un déficit anual de 93.1 millones de metros cúbicos. Esta diferencia entre lo que se extrae y lo que logra infiltrarse por lluvia o procesos naturales está provocando que los pozos deban perforarse cada vez a mayor profundidad, incrementando costos y complicando la operación del sistema hidráulico.
💧 Un acuífero bajo presión
Mata detalló que el valle de Aguascalientes es la zona con mayor desequilibrio entre recarga y extracción:
- La infiltración natural es insuficiente.
- La demanda urbana, agrícola e industrial continúa en aumento.
- La profundidad de los pozos crece año con año.
“Cada vez le metemos más presión al acuífero. Nos cuesta más trabajo y más dinero extraer el agua”, señaló el titular de INAGUA.
⚠️ Riesgo para las próximas décadas
El funcionario advirtió que, de no emprender acciones urgentes, Aguascalientes podría enfrentar un escenario crítico en las próximas décadas, con afectaciones directas al abasto doméstico, la actividad económica y la disponibilidad del recurso para futuras generaciones.
🏠 Llamado a la ciudadanía
INAGUA insistió en que el cuidado del agua debe comenzar desde los hogares. Pequeñas acciones como:
- Reparar fugas
- Reducir tiempos de baño
- Reutilizar agua
- Evitar el desperdicio en limpieza y jardinería
pueden generar un impacto significativo cuando se realizan de manera colectiva.
🌱 Un reto que exige corresponsabilidad
El organismo estatal reiteró que la crisis hídrica no es un problema exclusivo del gobierno, sino un desafío compartido entre autoridades, empresas y ciudadanía. La conservación del acuífero —la principal fuente de agua del estado— dependerá de la capacidad de Aguascalientes para modificar hábitos y adoptar políticas de uso responsable.
