La Secretaría de Sustentabilidad, Medio Ambiente y Agua hizo un llamado a la ciudadanía para denunciar las irregularidades detectadas en diversas ladrilleras de Aguascalientes, luego de que se confirmara que muchas de ellas operan sin controles adecuados y generan contaminación que afecta directamente a las familias que viven en zonas cercanas.
Aunque la vigilancia y verificación de estos establecimientos corresponde a la Procuraduría de Protección al Ambiente, la dependencia estatal subrayó que la participación ciudadana es clave para acelerar las inspecciones y sanciones. Las denuncias permiten identificar ladrilleras que operan fuera de norma, utilizan combustibles indebidos o generan emisiones peligrosas.
🔹 Contaminantes que afectan la salud
Expertos han señalado que la producción de ladrillo artesanal puede liberar sustancias altamente dañinas para el aire y para quienes viven alrededor. Entre los contaminantes más preocupantes se encuentra el carbono negro, un residuo derivado de la quema de biomasa y combustibles no permitidos.
Este material está asociado con:
- Problemas respiratorios.
- Alergias y afectaciones en la piel.
- Riesgos cardiovasculares.
- Deterioro de la calidad del aire en zonas urbanas.
Vecinos de distintas comunidades han reportado molestias constantes por humo, ceniza y olores tóxicos, especialmente en ladrilleras que operan de manera clandestina o sin permisos actualizados.
🔹 Llamado a denunciar
La Secretaría insistió en que cualquier persona puede reportar:
- Emisiones excesivas de humo.
- Olores fuertes o tóxicos.
- Quema de materiales no permitidos.
- Actividades nocturnas o sospechosas.
- Ladrilleras que operan sin medidas de seguridad.
Las denuncias se canalizan directamente a la Procuraduría de Protección al Ambiente, encargada de realizar visitas, inspecciones y, en su caso, aplicar sanciones.
🔹 Un problema que requiere acción conjunta
Aunque las autoridades mantienen operativos de vigilancia, reconocen que el problema persiste desde hace años y que la solución requiere coordinación entre gobierno, productores y ciudadanía.
El mensaje es claro: la contaminación de las ladrilleras no es un asunto menor, y denunciar irregularidades es fundamental para proteger la salud de las comunidades y mejorar la calidad del aire en Aguascalientes.
