Medicina Estética: Advierten Sobre Riesgos de la Mala Praxis y el Exceso en Procedimientos de Belleza
En un mercado de la belleza cada vez más accesible y con una creciente oferta de procedimientos mínimamente invasivos, la medicina estética se ha popularizado enormemente. Sin embargo, especialistas advierten sobre los peligros de caer en manos no calificadas y aclaran los mitos detrás de los resultados «desastrosos» que a menudo se ven en figuras públicas.
Alexia Castañeda Estrada, pasante de la carrera de medicina, explicó que las tendencias actuales giran en torno a tratamientos como la toxina botulínica (conocida comercialmente como Botox) y los rellenos de ácido hialurónico. La primera actúa como un neuromodulador que relaja los músculos para reducir las arrugas de expresión, mientras que el segundo se utiliza para rellenar y dar volumen a zonas como los labios o para realizar rinomodelaciones sin cirugía.
Sin embargo, la experta hizo un fuerte llamado de atención sobre el requisito más importante a la hora de decidirse por un tratamiento: «Tiene que ser un médico». Subrayó que, aunque se trate de procedimientos «mínimamente invasivos», solo un profesional de la medicina con la debida formación (ya sea una maestría o diplomados específicos en el área) tiene el conocimiento para aplicarlos de forma segura.
Al ser cuestionada sobre casos de celebridades con resultados faciales poco naturales o deformados, Castañeda aclaró que estos problemas no son una consecuencia inevitable de los tratamientos, sino el resultado de dos factores principales: la mala praxis y el exceso de producto.
«Depende también de la cantidad. En esos casos, es por el exceso de rellenos y por la mala ética de cada médico que fue una aplicación excesiva», señaló. Explicó que, si bien estas sustancias son absorbibles por el cuerpo, una aplicación desmedida puede causar una inflamación crónica que deriva en las transformaciones no deseadas que generan temor en el público.
La recomendación final es clara: para evitar riesgos a la salud, es fundamental investigar y asegurarse de que la persona que realiza el procedimiento sea un médico certificado. La ética profesional, la técnica adecuada y una aplicación moderada son las claves para lograr un rejuvenecimiento facial seguro y con resultados naturales.
