La diputada Lupita de Lira presentó una iniciativa para reformar la Ley para la Igualdad entre Mujeres y Hombres del Estado, con el objetivo de fortalecer la participación de las mujeres rurales en la toma de decisiones y en las organizaciones comunitarias del campo.
«Una mujer con una voz es por definición una mujer poderosa, pero la búsqueda para hallar esa voz puede ser extremadamente difícil», citó la legisladora al inicio de su intervención, subrayando el propósito de su propuesta.
La diputada señaló que, históricamente, las mujeres rurales se han encontrado en una «gran desventaja participativa», ya que por costumbre en estas regiones, «los hombres son quienes tienen la preferencia en la participación y aportación de ideas». Esto se refleja en los comités de gestión, mesas directivas de ejidos, asociaciones ganaderas y cualquier otra organización social rural.
La Reforma Propuesta
La iniciativa busca reformar el artículo 21 de la Ley para la Igualdad, para que no solo se haga referencia a la Ley para el Desarrollo Pecuario, sino también a la Ley para el Desarrollo Agrícola del Estado, reconociendo que ambas son la base para promover actividades que deben favorecer la igualdad.
Además, se propone adicionar un artículo 21 bis para que el Estado promueva activamente la igualdad de participación en todas las organizaciones sociales rurales.
«Las mujeres del campo, que han sido muchas veces invisibles, hoy tienen una voz fuerte en el Congreso y estamos buscando disminuir la brecha de desigualdad que toda la vida se ha dado en las comunidades rurales», afirmó de Lira.
La legisladora recordó que miles de mujeres se dedican a las actividades agrícolas y enfrentan condiciones de desigualdad. «Las discusiones sobre las brechas de género a menudo dejan de lado la realidad de las mujeres que, fuera de la órbita urbana, luchan día a día por sacar adelante a sus hijos», lamentó.
Hizo un llamado a sus compañeros legisladores a votar a favor del dictamen, en el marco del mes de la mujer, para recordar que las brechas de género se manifiestan de formas distintas y requieren acciones de política pública específicas y adecuadas. Con esta reforma, se busca que la voz y opinión de las mujeres del campo sean un pilar en el desarrollo de sus comunidades.
