La existencia de normas claras en materia de prevención garantiza una respuesta oportuna ante emergencias, reduciendo riesgos y protegiendo la vida de los estudiantes, docentes y personal administrativo. Conscientes de que la legislación tiene la aptitud de establecer programas permanentes integrados al calendario escolar que no dependan de momentos e ideas aisladas y en los que la prevención deja de ser una acción voluntaria y pasa a ser una obligación institucional, lo que fortalece la cultura de seguridad y reduce significativamente los accidentes y situaciones de riesgo. La legislación, además, asegura que todos los planteles, sin importar su ubicación geográfica o nivel socioeconómico, cuenten con estándares mínimos de seguridad y protocolos de actuación.
De esta manera se promueve la equidad y se protege especialmente a los sectores más vulnerables, además de que también por esta vía se pueden establecer mecanismos de evaluación y sanción en caso de incumplimiento, asegurando su aplicación efectiva. Por los argumentos señalados con antelaciones que se somete ante la recta consideración de este Pleno Legislativo, el proyecto de decreto previsto en el dictamen.
AMISADAI Castorena expresó Comparezco ante ustedes con la firme convicción de que la educación no sólo debe ser el motor del intelecto, sino también el escudo protector de nuestra infancia y juventud en el estado de Aguascalientes. La reforma que hoy sometemos a su consideración propone una transformación profunda en la ley de educación del estado de Aguascalientes, centrada en convertir nuestras aulas en espacios de paz y bienestar integral, donde el aprendizaje no se vea interrumpido por el miedo o el peligro. Resulta imperativo que nuestras instituciones educativas trascienda la enseñanza académica tradicional, para abrazar una cultura de prevención que salve vidas.
Con esta modificación, el estado asume el mandato ineludible de promover programas integrales de prevención de riesgos y accidentes, primeros auxilios y educación vial, al tiempo que se institucionalizan campañas permanentes de salubridad y seguridad escolar, como ejes rectores del entorno de aprendizaje. Asumimos la responsabilidad histórica de blindar el interior de nuestros planteles, frente a las amenazas que acechan a las nuevas generaciones, vigilando estrictamente para evitar a toda costa la introducción y el consumo de sustancias psicoactivas o de cualquier producto similar que comprometa el desarrollo físico y mental de nuestras niñas, niños y adolescentes. No podemos permitir que el futuro de Aguascalientes se vea empañado por las adicciones o por la violencia y por ello, esta reforma es tajante al prohibir también la aportación de cualquier objeto que pueda ser utilizado como arma o que ponga en riesgo la integridad física de maestros, padres de familia y alumnos.
Al aprobar estas modificaciones, estamos enviando un mensaje claro a la sociedad, en nuestras escuelas el único lenguaje permitido será el del respeto y el crecimiento personal, asegurando que cada niña, niño y adolescente puedan acudir a clases con la certeza de que su integridad es nuestro valor más sagrado y que el Estado velará incansablemente por su seguridad y su salud.
