Fue suficiente conocer la información de que el huevo había encarecido en los Estados Unidos porque los especuladores entraron en acción al saberse allá que en algunas granjas había rastros de gripe aviar, para que en Aguascalientes el producto subiera rápidamente de precio. ¿Huevo a 60 pesos kilo?, ¿con qué pretexto, si el dólar está en niveles manejables y el alimento para gallinas que se importa de EU, se mantiene prácticamente en la cotización con que comenzó el año? Ahí hay un afán de lucro en demasía y la Profeco debe sentirse emplazada a intervenir sin ningún preámbulo, como lo ha hecho anteriormente en situaciones parecidas. El mercado hidrocálido sufre su fuerte demanda, en parte con la participación de avicultores locales, aunque lo de gran albedo proviene de San Juan de los Lagos, donde está una de las plantas de ponedoras de mayor importancia en el país. Abarroteros minoristas fueron advertidos por sus proveedores que seguir, no se a que les limites, es escapar al desastre. Pero en la Procuraduría Federal del Consumidor estará frenar en seco, ahora mismo, este nuevo salto sobre las trancas de los oportunistas. Lo ha hecho la dependencia en otras ocasiones, inclusive cuando la especulación ha provocado artificialmente la escasez de este producto, que está en la canasta básica.
